Breaking Bad, la serie que se cocinó a fuego lento y terminó en la cima del siglo XXI
La ficción creada por Vince Gilligan y protagonizada por Bryan Cranston fue elegida la mejor serie del siglo XXI en una encuesta que reunió a 500 referentes de la televisión. Su historia de un profesor que se mete en el mundo de la metanfetamina sigue vigente, y su universo se extiende con la precuela Better Call Saul y la película El camino.
A mí me gusta pensar que hay ficciones que nacen modestas, casi pidiendo permiso, y terminan cambiando para siempre la forma en que miramos la tele. Breaking Bad es una de esas: arrancó en 2008 sin hacer demasiado ruido y hoy, más de una década después de su último capítulo, sigue dando que hablar. La acaban de consagrar como la mejor serie del siglo XXI en una encuesta que reunió las opiniones de 500 figuras del mundo de la televisión, entre actores, guionistas y productores. Una especie de consagración popular y profesional al mismo tiempo, que deja a la creación de Vince Gilligan en lo más alto de un ranking donde compiten ficciones de todos los idiomas y plataformas.
El punto de partida es de los más simples y a la vez de los más poderosos que uno pueda recordar: Walter White, un profesor de química de secundario al que le diagnostican un cáncer de pulmón terminal, decide meterse a fabricar y vender metanfetamina para dejarle un plato de dinero a su familia antes de morir. Lo que empieza como una salida desesperada se va transformando de a poco en otra cosa, y el personaje va dejando atrás al docente medio gris para convertirse en alguien a quien da miedo cruzárselo en un pasillo. Bryan Cranston le pone el cuerpo y la voz a ese viaje, que es el corazón absoluto de la serie.
Una transformación de cinco temporadas
A lo largo de sus 62 episodios, la historia va cambiando de registro. En los primeros capítulos hay comedia negra, situaciones medio bizarras y un tono que roza el absurdo. Después, a medida que Walter se mete cada vez más profundo en el narcotráfico, el relato se va poniendo más serio, más oscuro, más áspero. Esa transición gradual es una de las grandes apuestas de Gilligan y uno de los motivos por los que la serie se siente tan moderna todavía hoy. Lo que empieza como un drama familiar se convierte, episodio tras episodio, en un thriller moral donde ya no queda claro quién es la víctima y quién es el verdugo.
- Walter White, el profesor que se transforma en Heisenberg, interpretado por Bryan Cranston.
- Jesse Pinkman, su socio y a la vez su conciencia, interpretado por Aaron Paul.
- Skyler White, la esposa que ve cómo todo se le desmorona, interpretada por Anna Gunn.
- Hank Schrader, el cuñado agente de la DEA que investiga sin saber quién es el verdadero enemigo.
- Saul Goodman, el abogado deslenguado que después tendrá su propia serie.
Junto a Cranston, el elenco tiene a Aaron Paul como Jesse Pinkman y a Anna Gunn como Skyler White, dos personajes que también se van transformando con el correr de los capítulos. El reparto se completa con nombres como Dean Norris, Betsy Brandt y Bob Odenkirk, entre otros, que le dan volumen a una galería de personajes difícil de igualar. Entre los que participaron de la encuesta que consagró a la serie estuvieron justamente Cranston, Jason Bateman y Elisabeth Moss, además de figuras como Damon Lindelof, creador de Lost, y Noah Hawley, el responsable de Fargo. O sea: no la eligieron solo los fans de a pie, la eligieron los que hacen televisión.
El universo sigue creciendo
Lo más lindo de Breaking Bad es que su mundo no se terminó cuando Walter White murió en la pantalla. La historia dio lugar a Better Call Saul, la precuela centrada en el personaje de Saul Goodman que interpreta Bob Odenkirk, que en este ranking de las 100 mejores series del siglo XXI se metió nada menos que en el puesto 27. Y también está El camino, la película que Vince Gilligan escribió y dirigió para cerrar la historia de Jesse Pinkman, otra vez con Aaron Paul en el papel protagónico. Serie, precuela y película funcionan como tres maneras distintas de entrar y salir de un mismo universo, y todas están a la altura.
“Yo siempre digo que Breaking Bad no termina cuando se apaga la tele. Te queda dando vueltas, como una duda, y por eso la gente sigue hablándola.”Sofía Paredes
Para verla o revivirla, Breaking Bad está disponible en plataformas de streaming con todos sus capítulos. Se puede maratonear entera, que es lo que muchos hicimos en su momento, o se puede ir temporada por temporada, que es casi un planazo distinto porque cada una tiene su propio clima. Si te enganchaste y querés seguir, Better Call Saul y El camino son la continuidad natural. Y un consejo que vale la pena repetir: no busques spoilers en Google, dejá que la historia te lleve a su propio ritmo, que para eso está pensada.
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