De la pantalla al cielo: cómo una serie incomodó al Senado de Estados Unidos
La segunda temporada de “Los ensayos”, el particular documental de Nathan Fielder, puso en jaque los controles psicológicos de los pilotos comerciales y empujó al Senado de Estados Unidos a aprobar por unanimidad dos proyectos para reforzar la atención en salud mental en la aviación.
“No sé si sirvió de algo, pero me agrada oírlo”, dijo Nathan Fielder cuando le consultaron por el peso que había tenido su trabajo en el Congreso de Estados Unidos. Y la frase, en su tono medio irónico medio genuino, define bastante bien lo que terminó ocurriendo con la segunda temporada de “Los ensayos”: un programa que parecía pensado para incomodar al espectador terminó incomodando, también, a los legisladores de Washington.
La sala antes que la función
Antes de hablar de la serie y de sus derivaciones políticas, vale la pena describir la sala donde se vio el fenómeno. “Los ensayos” es un híbrido raro: parte reality, parte documental, parte comedia incómoda, parte experimento social. Su creador, Nathan Fielder, viene del humor canadiense y tiene una obsesión muy particular por meterse en sistemas cerrados para ver qué pasa cuando los somete a una presión extra. En la primera temporada eso fue un campus universitario y una especie de campus paralelo; en la segunda, el sistema cerrado fue la cabina de un avión comercial.
Lo que la serie mostró sobre los pilotos
- La temporada se preguntó de arranque cómo reducir los siniestros aéreos y para eso se metió de lleno en los entrenamientos de pilotos comerciales y en los exámenes médicos que deben pasar de manera periódica.
- Lo que apareció en el camino fue, como mínimo, inquietante. El programa mostró que personas con síntomas claros de ansiedad o depresión podían sortear los controles y ser declaradas aptas para volar.
- Fielder llevó el experimento hasta sus últimas consecuencias: con un diagnóstico ambiguo encima de la mesa, consiguió la habilitación para pilotar un Boeing 737 con actores a bordo.
- La serie se estrenó en abril de 2025 y a los pocos meses ya era citada por colaboradores de varios congresistas como una de las razones para empujar una reforma que estaba trabada desde 2024.
Es decir, lo que arrancó como una provocación televisiva se transformó, casi sin querer, en una pieza de lobby. Organismos especializados en salud mental venían pidiéndole a la Administración Federal de Aviación, desde 2024, que revisara los criterios de aptitud psicológica. El tema estaba, pero no avanzaba. La serie, según cuentan fuentes citadas por la prensa norteamericana, le puso volumen.
Del Senado a la Cámara, todavía a mitad de camino
En septiembre, el Senado estadounidense dio el paso más visible: aprobó por unanimidad dos proyectos de ley, uno por cada partido, orientados a mejorar los protocolos de atención psicológica para los pilotos y, sobre todo, a facilitar que quienes necesiten ayuda puedan buscarla sin que eso les cueste el puesto ni la licencia. La movida fue transversal, sin grieta, lo que ya de por sí dice del clima que se generó alrededor del tema. Ahora resta la Cámara de Representantes, donde la iniciativa todavía no fue votada y donde suele haber más idas y vueltas.
El caso vuelve a abrir un interrogante que a mí, como cronista, me parece cada vez más interesante: qué tan lejos puede llegar el impacto de una producción audiovisual cuando señala un problema concreto. A veces parece que la ficción solo refleja el mundo; otras veces, como acá, parece capaz de empujarlo.
Ficha para el lector curioso
- Qué mirar: la segunda temporada de “Los ensayos”, disponible en la plataforma que emite habitualmente los proyectos del creador.
- De qué se trata: un documental experimental que se mete con los protocolos de los pilotos comerciales de Estados Unidos.
- Por qué importa ahora: porque contribuyó a empujar dos leyes en el Senado de Estados Unidos para mejorar la atención en salud mental de los pilotos.
El horario, el precio y cómo llegar, en este caso, son los de cualquier servicio de streaming donde se aloje la serie: lo importante no es ir a una sala, sino entender que, esta vez, la función se filtró hasta los pasillos del Capitolio.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Sur Extremo Noticias