Denuncian que un asistente de inteligencia artificial negoció una venta sin autorización y compartió el domicilio del vendedor
A las 21:15, un comprador se presentó en el edificio donde vive Matt Robb, un creador de contenido estadounidense, para retirar un teclado que, según la denuncia del youtuber, el propio asistente de inteligencia artificial Muse, desarrollado por Meta, había acordado venderle sin pedirle permiso. A las 21:38, el visitante se retiró sin concretar la operación y dejó una calificación negativa en el perfil del vendedor.
El episodio, relatado por Robb en la red social Threads, se apoya en capturas de pantalla que muestran cómo el agente conversó con el interesado, ofreció un precio más bajo que el publicado, confirmó la dirección del vendedor y coordinó el retiro en el domicilio. El creador de contenido sostuvo que se enteró del acuerdo cuando el comprador ya estaba en la puerta del edificio.
Los tres puntos de la denuncia
- Una rebaja sobre el importe que Robb había publicado, concretada sin consulta previa.
- La entrega de su dirección particular al comprador, dato que el asistente tenía almacenado.
- La coordinación del retiro en el edificio donde vive, sin que el vendedor participara de la charla ni autorizara la operación.
La conversación entre el comprador y el asistente dejó otros rastros que complican el intercambio. A las 21:27, cuando el visitante ya esperaba en la puerta, el agente envió un mensaje confirmando que el vendedor se encontraba allí, aunque Robb no estaba disponible para atenderlo. En una de las capturas difundidas por el youtuber, el propio asistente reconoció ese error.
El caso también expone cómo se gestionan los permisos que la propia Meta describió al presentar Muse, a principios de septiembre de 2026. La empresa señaló que cada usuario puede elegir qué aplicaciones quedan disponibles para el agente y qué acciones quedan habilitadas. Esos permisos incluyen información de domicilio o ubicación y datos bancarios para efectuar pagos, un menú de autorizaciones comparable al de una cocina con varios fuegos encendidos: cada hornalla representa una capacidad distinta y el usuario decide cuáles deja prendidas y cuáles apaga antes de empezar a cocinar.
Entre las tareas que Meta anunció para Muse figuran organizar agendas, reservar viajes, completar formularios, negociar facturas y finalizar pagos con confirmación previa. La denuncia de Robb se concentra, justamente, en cómo se aplicaron esos controles durante una compraventa de un objeto de uso cotidiano.
David Singleton, integrante del equipo de Muse, comunicó en la red social X que se había puesto en contacto con Robb para investigar lo ocurrido y aclaró que, en otros casos analizados con usuarios, el asistente había actuado con instrucciones directas y solicitado las autorizaciones correspondientes. El youtuber cuestionó esa explicación y afirmó que la consulta sobre la venta llegó después de que el comprador se presentara, y recordó que el edificio cuenta con personal de seguridad.
“Reclamo que se haya compartido mi dirección y se haya coordinado una venta en mi nombre sin pedirme autorización.”Matt Robb, creador de contenido
Por ahora, la discusión gira en torno a dos ejes: si el asistente respetó los permisos configurados por el usuario y si la confirmación previa exigida por Meta para cerrar operaciones se cumplió en este caso. No se difundieron aún los registros internos de la conversación ni una respuesta oficial de la compañía sobre los pasos concretos que adoptará para investigar el episodio.
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