Saltar al contenido
Sur Extremo NoticiasSur Extremo Noticias ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.530,00 -0,33%Dólar blue $1.545,00 -0,32%Dólar MEP $1.538,80 -0,06%Riesgo país 622 pb +1,80%
VIE, 16 OCT 2026
Turismo

El Gordis aterrizó en Palermo: un cronista de hamburguesas abre su propio local con cuatro recetas de carne y una de pollo

Federico Perales, conocido en redes por reseñar hamburgueserías, se asoció con un empresario gastronómico y diseñó una carta breve, con precios que van de $16.000 a $28.000 y un sistema de pedido por pantalla o por caja.

IJ
Ignacio JerkovicTurismo · · lectura 5 min
El Gordis aterrizó en Palermo: un cronista de hamburguesas abre su propio local con cuatro recetas de carne y una de pollo

Lo que durante tres años fue un recorrido obsesivo por parrillas, mostradores y fonducks porteños terminó materializándose en una esquina de Palermo, donde Federico Perales, más conocido como El Gordis, acaba de abrir las puertas de Gordis Burger, su propia hamburguesería. Después de probar, fotografiar y reseñar cientos de Medallones en la ciudad, el creador de contenido gastronómico se asoció con un empresario del rubro y, junto con un chef ejecutivo, pasó un año y tres meses dando forma a una carta breve, de cinco pasos, pensada para comerse en el salón o para retirar en el local.

La carta, con precios y combinaciones

  • Clásica: cheddar, pepinos encurtidos, cebolla y Salsa Gordis. Simple $16.000, doble $22.500.
  • Tasti: tomate, lechuga y una versión propia de la salsa. Simple $16.000, doble $22.500.
  • Cuarto: cheddar, cebolla, ketchup y salsa de la casa. Simple $16.000, doble $22.500.
  • Bacon: cebolla crocante, bacon glaseado, cheddar y una salsa específica. Simple $21.500, doble $28.000.
  • Chicken: medallón de pollo crocante, pan con sésamo, cheddar, bacon glaseado, lechuga, ranch y mostaza con miel. Precio único: $16.000.
  • Extra: un recipiente extra de Salsa Gordis cuesta $1.000.

Las cuatro opciones de carne se sirven en pan brioche y utilizan medallones al estilo smash, una técnica que Perales defendió a lo largo de sus reseñas. La mezcla, según contó el propio creador de contenido, está compuesta por un 50% de vacío, un 40% de tapa de asado y un 10% de grasa, una proporción que apunta a conseguir un punto de jugosidad sin resignar la costra que caracteriza a este tipo de preparación. Para las papas eligió un sazonado con hierbas y especias que, de acuerdo con lo que describe en la carta, se aleja del clásico salado con el que se sirven en la mayoría de los locales de la ciudad.

El local funciona en la esquina de El Salvador y Fitz Roy, una zona de Palermo por la que ya circulan varias propuestas gastronómicas de autor. Allí se puede comer en el salón, con mesas dispuestas para una permanencia corta, o bien retirar el pedido en el mostrador. No hay reparto a domicilio desde ese establecimiento: Perales explicó que la operación de entregas se organizó en una cocina separada, con el objetivo de no mezclar los flujos de los comensales que se sientan a comer con los pedidos que llegan por las plataformas de delivery. En una de las jornadas iniciales, la marca vendió 3.000 hamburguesas, un número que el propio equipo tomó como referencia para dimensionar la respuesta del público en la primera semana.

Para ordenar hay dos caminos y vale la pena tenerlos en cuenta antes de hacer la fila. En el ingreso, dos pantallas táctiles permiten armar el pedido paso a paso, elegir los agregados y abonar en el momento, ya sea con tarjeta de crédito o mediante pago electrónico desde el celular. Para quienes prefieran el trato de siempre, también está la caja, con la fila que suele armarse en horarios pico. En mi visita, las pantallas resultaban la opción más ágil: en menos de cinco minutos tenía el pedido confirmado y el tiempo estimado de espera en la pantalla.

Cómo se diferencia cada opción

Más allá de la carne, las distinciones entre las cuatro hamburguesas de la carta pasan por los acompañamientos y por las salsas, y vale la pena leerlas con atención antes de elegir. La Clásica es la más directa: cheddar, pepinos encurtidos, cebolla y la Salsa Gordis, una receta de la casa que, según me contaron, se inspira en perfiles americanos pero con un toque menos dulce. La Tasti incorpora tomate y lechuga, y reemplaza la salsa de la casa por una versión propia que Perales describió como más fresca. La Cuarto vuelve al formato clásico con cheddar, cebolla, ketchup y salsa de la casa, una combinación que apunta a un perfil bien condimentado. La Bacon es la apuesta más indulgent de la carta: cebolla crocante, bacon glaseado, cheddar y una salsa específica para esa receta, con un precio que se separa del resto, $21.000 la simple y $28.000 la doble.

La alternativa de pollo, llamada Chicken, se ofrece en un único tamaño a $16.000 y se diferencia del resto por completo: medallón de pollo crocante en lugar de smash burger, pan con sésamo, cheddar, bacon glaseado, lechuga, salsa ranch y mostaza con miel. Es, en la carta, la opción para quienes no comen carne vacuna pero no quieren resignar la lógica de burger que propone el local. Quienes quieran repetir la Salsa Gordis por fuera de la hamburguesa pueden pedir un recipiente extra por $1.000, un precio que parece pensado para animar a probar la receta en las papas, que son las que, según me contaron, mejor la reciben.

“La mezcla está compuesta por un 50% de vacío, un 40% de tapa de asado y un 10% de grasa. Queríamos que el medallón mantuviera la jugosidad sin perder la costra del smash.”Federico Perales, creador de contenido gastronómico

Después de recorrer el local y probar la Cuarto simple, lo que más me llevo es la coherencia: la carta es corta, los precios están a la vista y la propuesta parece pensada para que la experiencia sea la misma en la pantalla que en la caja. Para quienes estén pensando en acercarse, mi recomendación es ir en horario de tarde, entre las 15 y las 19, cuando la fila de la caja se acorta y las pantallas están libres. En pleno agosto, con temperaturas que pueden bajar de los diez grados hacia la noche, conviene llevar un abrigo liviano de respaldo, porque la esquina de El Salvador y Fitz Roy toma algo de viento cuando empieza a oscurecer. La carta arranca en $16.000, la doble más cara cuesta $28.000 y, si la experiencia se mantiene, no sería raro que Gordis termine siendo una de esas direcciones que se repiten en las próximas guías de hamburgueserías de Buenos Aires.

IJ

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo