La Feria del Libro de Neuquén se estira hasta el domingo con una grilla para todos los gustos
Teatro, talleres y presentaciones literarias conviven en el Museo Nacional de Bellas Artes y las globas del Parque Central, en una edición que homenajea al escritor Marcelo Martín Berbel.
Acá en la isla, mientras la tarde empieza a refrescar y la gente saca turno para el mate, me llega esta invitación que vale la pena anotar: la XIII Feria del Libro de Neuquén sigue abierta hasta el domingo 20 de septiembre y propone una salida completa para quienes gustan de mezclar lectura y teatro sin apurarse. La organización montó dos polos bien marcados, el Museo Nacional de Bellas Artes y las globas del Parque Central, y desde ahí te arma un recorrido que va de la narrativa oral a la escritura dramática, pasando por la poesía local y la conversación con autores que recién sacan libro.
La jornada del jueves, con la escritura teatral como invitada principal
El jueves 17 aparece como uno de los días más jugosos para quienes sienten curiosidad por la dramaturgia. Alejandro Flynn se acerca con un taller pensado para los que todavía no se animan a escribir su primera obra, una especie de puntapié inicial con ideas y pautas concretas para ordenar la cabeza y empezar a tirar líneas sobre el papel. En paralelo, el dramaturgo Mauricio Kartun, una referencia ineludible del teatro argentino contemporáneo, se hace cargo de una masterclass que promete dejar a más de uno con la lapicera temblando de ganas.
Yo, si fuera vecina del Parque Central, me imagino la escena: Marta, la del barrio Confluencia, me cuenta por WhatsApp que ya tiene la tarde armada con su hija, que piensa ir primero al taller de María Daniela Escobar y Ramón Ariel Acuña para hacer una pausa creativa, después quedarse escuchando los cuentos de Claudio Paz y, ya de paso, pasar por el stand de Editorial Punto Táctil para mirar de cerca el catálogo en tinta y en braille, que no es un detalle menor en una feria que se dice de todos y todas. Esa variedad de formatos, desde la oralidad hasta la lectura accesible, le termina dando a la jornada una amplitud que no siempre se ve en este tipo de eventos.
- Taller de escritura teatral con Alejandro Flynn.
- Masterclass a cargo de Mauricio Kartun.
- Taller creativo de María Daniela Escobar y Ramón Ariel Acuña.
- Espectáculo de cuentos con Claudio Paz.
- Stand de Editorial Punto Táctil con libros en tinta y en braille.
Autores neuquinos y novelas para conversar
La Feria tampoco se queda en los nombres de afuera. Patricia Bobadilla Guerrero se presenta con una biografía, Jordi W. Aguiar Burgos llega con una novela bajo el brazo y María Cristina Adassus habla de su libro de temática psicológica, un combo que permite pasar de lo íntimo a lo narrativo sin cambiar de sala. El Círculo de Escritores Neuquinos, mientras tanto, pone sobre la mesa una antología que reúne producción local y deja ver cómo respira la literatura escrita en la propia provincia, algo que a mí, que sigo de cerca estas movidas, siempre me llena de orgullo.
El viernes se viste de teatro y de autoficción
Para los que prefieran reservar el viernes 18 para la salida, la programación cambia de tono pero no de intensidad. Pompeyo Audivert sube a escena con una obra donde él mismo firma la dramaturgia y la actuación, un lujo para una feria del libro que se permite abrirle la puerta al teatro con un artista de ese calibre. Después, la conversación con Martín Sivak a partir de sus libros más recientes abre un espacio para charlar sobre cómo se cruzan la memoria y la investigación periodística, y un encuentro dedicado a la autoficción completa el menú, con Ana María Cappelletti al frente de un café literario que promete quedarse largo, de esos en los que uno termina anotando títulos en la servilleta.
La edición lleva el nombre de Marcelo Martín Berbel y arrancó el 11 de septiembre, así que cuando llegues ya vas a encontrar una semana entera de actividad acumulada, con propuestas para escuelas y espacios de capacitación docente que la consolidan como un programa cultural y educativo, no solo como una feria para comprar libros. En ese sentido, lo que más rescato es que la grilla consigue combinar figuras de alcance nacional con la producción local, sin que una cosa le quite lugar a la otra.
Antes de cerrar, una aclaración honesta: la grilla detallada de la organización no precisa horarios puntuales de cada actividad, y como nosotros tampoco queremos inventar lo que no sabemos, lo más prudente es confirmar día y hora en la página oficial de la feria o en las redes del evento antes de armar la salida. Dicho eso, lo que sí te puedo asegurar es que, sea cual sea la propuesta que elijas sumar a tu visita, te vas a ir con la cabeza llena de ideas nuevas y, con un poco de suerte, con un libro bajo el brazo que no tenías pensado comprar. Y eso, al menos para mí, sigue siendo el mejor souvenir que puede dejar una feria.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Sur Extremo Noticias