Saltar al contenido
Sur Extremo NoticiasSur Extremo Noticias ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.555,00 +0,32%Dólar MEP $1.537,30 -0,16%Riesgo país 622 pb +1,80%
VIE, 16 OCT 2026
Economía

La ropa y los restaurantes siguen indomables: Argentina se abarató en dólares, pero carga con los sobreprecios más duros de la región

Un informe de Fundar muestra que el país quedó por debajo del promedio latinoamericano en julio, aunque la indumentaria y la gastronomía conservan diferenciales del 37% y el 53%. La mejora ya se frenó en agosto.

DG
Diego GallardoCarbón y energía · · lectura 5 min
La ropa y los restaurantes siguen indomables: Argentina se abarató en dólares, pero carga con los sobreprecios más duros de la región

Un 0,3% menos en dólares. Esa fue la variación que registró el nivel de precios argentino en julio frente a junio, según el índice mensual que elabora Fundar a partir del Price Level Index del Banco Mundial. Un movimiento mínimo en los papeles, pero con una lectura política de fondo: por segundo mes consecutivo, el país se ubicó por debajo del promedio de América Latina, esta vez un 0,9% más barato en moneda extranjera. El dato confirma una tendencia que empezó a insinuarse a mediados de año y que el Gobierno de Milei exhibe como prueba de su estrategia de ancla cambiaria, aunque con matices incómodos que el propio informe se encarga de marcar con letras gruesas.

El mecanismo es conocido pero no por eso menos frágil. En julio, la inflación local fue del 2,1% y el tipo de cambio oficial avanzó un 2,4%. Esa diferencia de tres décimas, favorable al peso, alcanzó para licuar los precios medidos en dólares. Sin embargo, Fundar advierte que la tregua se cortó en agosto: la inflación (1,7%) superó con holgura la suba del dólar oficial (1,0%), lo que implicó un encarecimiento del 0,7% en moneda dura. La pregunta es cuánto aguanta una convergencia hacia la baja que se sostiene, justamente, en que el crawling peg le gane la carrera al IPC.

Dónde todavía duele el bolsillo en dólares

La foto regional muestra un país que, en promedio, ya no es el más caro de la región. En julio, Argentina resultó más económica que Uruguay, Costa Rica y México, y por primera vez desde abril de 2025 quedó levemente por encima de Chile, que se abarató cerca de un 3% por la depreciación del peso trasandino. Más barata también que Brasil, Colombia, Honduras y Ecuador. El ranking, sin embargo, sigue encabezado por dos rubros que los viajeros y los compradores de a pie conocen bien: la indumentaria y los restaurantes.

  • Indumentaria: 37% por encima del promedio latinoamericano.
  • Restaurantes: 53% por encima de la media regional.
  • Recreación: 39% más cara.
  • Comunicaciones: 21% más cara.
  • Equipamiento del hogar: 7% más caro.
  • Transporte: 2% más caro.
  • Alimentos: 10% más barato que el promedio.
  • Vivienda y servicios, educación, alcohol y tabaco, y salud: por debajo de la media.

Las once categorías que releva Fundar dibujan una economía con un piso razonablemente competitivo y un techo todavía lejano. Diez de los once rubros cayeron en dólares durante julio, con la indumentaria a la cabeza (-4,1%), seguida por alcohol y tabaco, vivienda y servicios, y equipamiento del hogar. Solo recreación subió, un 1,3%. Es, en otras palabras, una corrección que se concentra en bienes transables, pero que todavía no perfora los servicios donde el turismo y la moda imponen precios de mercado internacional.

La mirada de largo plazo ofrece un espejo más exigente. Desde fines de 2023, la indumentaria acumula una baja relativa del 41,2% en dólares y los restaurantes, del 26,5%. Son, justamente, los dos rubros que más se abarataron y, al mismo tiempo, los que siguen liderando el ranking regional de los más caros. Una paradoja que habla de cuánto se encarecieron durante los años previos y de cuánto queda todavía por recorrer. En el extremo contrario, las comunicaciones treparon un 50,4% frente al promedio latinoamericano: un dato que el lector debe guardar, porque muestra que no todos los servicios acompañan la convergencia.

Promesas, marcas pendientes y la pregunta que sigue sin respuesta

El mismo gobierno que prometió en 2024 que la salida del cepo y la apertura comercial traerían precios internacionalizados es el que hoy debe explicar por qué un jean o una cena afuera siguen costando en Buenos Aires lo que cuestan en Manhattan. La promesa de convergencia con el mundo está a la vista en la macro: el crawling peg le viene ganando al IPC por un pelo, y los alimentos, la energía y los electrodomésticos ya están por debajo de la media regional. Pero la ropa y los restaurantes, esos que se cargan al consumo diario y a la tarjeta de crédito, conservan sobreprecios siderales.

Hay algo más profundo, además, en la advertencia de Fundar sobre agosto. La velocidad de la convergencia depende de que el dólar oficial corra más rápido que los precios, y eso exige una política monetaria que ya mostró sus primeras señales de stress. Si la inflación vuelve a ganarle la carrera, el 0,3% de julio y el 0,9% debajo del promedio regional se evaporan en cuestión de semanas, y Argentina vuelve al podio de los más caros de la región, ese que ningún funcionario quiere volver a ocupar en una entrevista.

Un comerciante de la calle Avellaneda, en el centro de la capital neuquina, lo resume con una frase que vale más que cualquier cuadro estadístico. Rubén, que atiende un local de ropa hace veintitrés años, dice que este mes vendió algo más que en junio, pero a precios de hace dos años. 'La gente vuelve, pero mira la etiqueta tres veces', cuenta mientras acomoda una pila de camperas importadas. En su mostrador, la baja del 4,1% en dólares que midió Fundar convive con la duda de cuánto durará.

El cuadro de julio, entonces, no es una victoria. Es un empate con fecha de vencimiento. La ropa bajó, los restaurantes no tanto, y el promedio se acomoda en la medianía. Pero cuando un país necesita que dos de cada once rubros se ordenen para mostrar una foto razonable, la pregunta de fondo sigue sin respuesta. ¿Cuánto falta para que Buenos Aires deje de ser, en dólares, la ciudad más cara para vestirse y comer en América Latina? El Gobierno tiene el micrófono: ahora le toca explicarlo sin volver a prometer lo mismo que no pudo cumplir.

DG
Diego GallardoCarbón y energía

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo