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VIE, 16 OCT 2026
Vida

La VTV del amor: por qué Gabriel Rolón propone mirar bajo el capó de la pareja antes de seguir ruta

El psicoanalista y escritor pasó por una entrevista con Luis Novaresio y dejó una imagen potente: la de hacer una revisión técnica del vínculo. Habló de la costumbre que sostiene relaciones, del miedo a la soledad y de ese deseo que, según su mirada, nunca termina de apagarse del todo.

AM
Ayelén MillaloncoSociedad y vida · · lectura 3 min
La VTV del amor: por qué Gabriel Rolón propone mirar bajo el capó de la pareja antes de seguir ruta

Me imagino la escena y casi la veo: un auto detenido en un taller, alguien con el manual en la mano revisando frenos, luces y cubiertas mientras el motor sigue tibio. Eso mismo es lo que Gabriel Rolón propuso hacer con las parejas durante una charla con Luis Novaresio, solo que en vez de hablar de bujías y aceite habló de afectos, de costumbre y de esa zona gris donde muchos vínculos siguen andando más por inercia que por ganas. La idea que dejó rondando fue directa: hacer de tanto en tanto una especie de VTV del amor, esa revisión técnica obligatoria que todos conocemos, para ver en qué estado real está la relación antes de seguir viaje.

Lo que a mí me quedó dando vueltas de lo que dijo Rolón es algo que muchos de nosotros, acá en la isla y en cualquier lado, solemos callar: que hay parejas que siguen juntas no porque estén bien, sino porque el miedo a quedarse solo pesa más que el malestar de estar acompañado. El psicoanalista lo puso en palabras simples: el cariño y la presencia de alguien querido dan calma, pero no borran del todo la soledad. A veces, hasta un abrazo deja esa sensación de que algo falta, como si el afecto tapara el agujero un rato y después la ausencia volviera a asomar.

Costumbre, resignación y miedo: lo que sostiene a una pareja cuando el amor se desgastó

Rolón marcó tres motores invisibles que, según su mirada, mantienen unidas a personas que en realidad están sufriendo dentro del vínculo. El primero es la costumbre, esa fuerza silenciosa que te lleva a seguir como si nada porque siempre se hizo así. El segundo es la resignación, que es distinta: es aceptar algo que te disgusta porque pensás que no hay salida o que ya es tarde para cambiar. El tercero, y tal vez el más fuerte, es el miedo a la soledad, que aparece como un perro fiel al lado de cualquiera que se anime a imaginar la vida sin la otra persona.

  • La costumbre: seguir porque siempre se hizo así, sin preguntarse si todavía tiene sentido.
  • La resignación: aguantar aspectos de la pareja que desagradan porque se asume que no van a cambiar.
  • El miedo a la soledad: permanecer en un vínculo dañino antes que quedarse a solas con uno mismo.
“El deseo te incomoda porque te señala la falta. Se desea lo que no se tiene.”Gabriel Rolón

El deseo que nunca se apaga y la pregunta que queda sobre la mesa

Hubo otra idea de Rolón que me parece de las más lúcidas que dijo y que conecta de lleno con la pareja pero también con cualquier proyecto de vida: conseguir algo que uno anhela no borra del todo la sensación de que falta algo. Lo dijo así, textual, y lo usó para hablar desde buscar un trabajo hasta tener un hijo, pasando por leer un libro, alcanzar un éxito o encontrar a esa persona con la que uno arma la vida. La explicación que dio fue que el deseo mismo nace de la falta, y por eso alcanzar el objeto deseado no elimina para siempre la sensación de vacío, apenas la calma un rato.

Esa mirada se ata con algo que también mencionó y que a mí me resonó fuerte: la idea de que la vida y los afectos no son permanentes, y que aprender a convivir con esa conciencia forma parte de lo humano. Llevado a la pareja, el planteo deja una pregunta que cada uno de nosotros se lleva puesta al terminar el día: cuánto de lo que sostiene el vínculo responde a lo que de verdad queremos, y cuánto a la costumbre, a la resignación o al miedo. Lo que uno espera, y creo que Rolón también, es que esa conversación se pueda dar sin que tiemble el piso.

AM
Ayelén MillaloncoSociedad y vida

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