Madrid se cayó en el último escalón: Campazzo y Deck no pudieron evitar la derrota por un punto en Dubai
El Merengue arrancó la Euroliga con una caída 78-77 que duele más por lo que tuvo que perder después de tenerla en el bolsillo. El base cordobés aportó seis tantos, mientras que el santiagueño se fue en blanco en 16 minutos.
Hay noches en las que el frío se mete en los huesos antes de pisar la calle, y esta pinta igual. El Real Madrid arrancó la Euroliga con el bolsillo lleno de ilusión y terminó dejándola en Dubai por apenas un punto, 78-77, como quien pierde las llaves en el último colectivo. El equipo español tuvo el partido en la mano, lo acarició y lo vio escaparse.
La historia se define en 50 segundos, esos que a veces pesan más que toda la pretemporada. McKinley Wright, un apellido que en Buenos Aires no le suena a nadie pero que en Europa ya empieza a sonar, metió un triple que puso arriba al conjunto local. Después llegaron dos chances para revertirlo: primero Campazzo, después el dominicano Andrés Feliz. Los dos fallaron. Y así, sin más.
El cierre que dejó mudos al banco
Hasta seis minutos del final Madrid había sacado cinco puntos de ventaja con el Cufa manejando los tiempos como un viejo táctico. Pero la Euroliga no perdona los descuidos, y Dubai lo sabe: encontró el tiro que define los partidos chiquitos y se aferró a él como a la factura del gas en invierno.
- Campazzo: 18 minutos, 6 puntos, 2-5 en dobles, 0-3 en triples, 2-2 en libres, 2 asistencias, 2 rebotes y 1 robo.
- Deck: 16 minutos desde el banco, 0 puntos (0-2 en triples), 1 rebote.
- McKinley Wright: el triple decisivo a falta de 50 segundos.
- Dwayne Bacon: máximo anotador con 24 tantos.
- Elie Okobo: seis puntos al hilo en el tercer cuarto para cambiar el viento.
El primer cuarto había sido de Dubai, 20-16, con Madrid trabado en ataque como un auto en una zanja. El segundo fue otra historia: 28-18 para los de visitante y al descanso se iban arriba 44-38. Pero el tercer cuarto volvió a torcer el rumbo. Okobo encendió la moto, Bacon se prendió y Dubai entró al último 10 arriba por la mínima. Lo que pasó después ya lo sabemos.
La tropa argentina en la Euroliga
Este torneo tiene a cinco compatriotas repartidos en cuatro equipos, una costumbre que ya lleva 27 temporadas sin cortarse. Además del Cufa y el Tortuga están Gonzalo Corbalán en Valencia, Luca Vildoza en Partizán y Leandro Bolmaro en Olimpia Milano. Bastante presencia para un país que sigue exportando bases como otros exportan yerba.
¿Qué le falta al Merengue? Lo de siempre, lo que se repite en estas caídas por un punto: cerrar los partidos. Tener la ventaja a seis minutos del final y no saber administrarla es como tener el paraguas roto justo el día que diluvia. Veremos si en la próxima fecha lo destapa de una vez.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Sur Extremo Noticias