Mirtha, en reposo y con mejor semblanza: el parte médico que trajo alivio a la familia y a la mesa de los domingos
La conductora de 99 años terminó el ciclo de antibióticos en el sanatorio Mater Dei, sigue evolucionando de su cuadro respiratorio y, por ahora, sin fecha de alta. Juana Viale continúa al frente de sus programas y la familia vuelve a respirar un poco más tranquila.
Como dijo alguna vez Tita Merello, «hay que aguantar los tropezones», y por estas horas la frase parece hecha a medida para lo que se vive en el sanatorio Mater Dei, donde Mirtha Legrand completó el tratamiento con antibióticos y sigue dejando señales de mejoría. La habitación, según cuentan quienes pasaron por el lugar, es un hervidero silencioso de familiares, médicos y enfermeras que entran y salen con la discreción de una troupe acostumbrada a los flashes, pero esta vez sin cámaras.
El parte del lunes y la firma de siempre
El comunicado difundido el lunes 28 de septiembre lleva la rúbrica conocida, la del director médico Enrique Echagüe, y fue pensado para llevar calma más que para abrir interrogantes. Detalla que Legrand evoluciona favorablemente de su cuadro respiratorio, que ya terminó la tanda de antibióticos y que, mientras tanto, continuará internada y acompañada por su familia. No fija día de regreso a su casa y, salvo cambios de último momento, la próxima actualización oficial está prevista para el miércoles.
La comunicación incluye un agradecimiento a las muestras de afecto que llegaron desde distintos puntos del país, un gesto que la conductora suele devolver con una llamada cuando está en su casa, y que esta vez llega en formato de parte médico. La prudente reserva del sanatorio contrasta con la ansiedad lógica de un público que la sigue como si fuera parte del living.
Juana al frente y la abuela mirando desde la clínica
Mientras la mesaza sigue vacía del lado de Mirtha, su nieta Juana Viale tomó otra vez las riendas de La Noche de Mirtha y de los almuerzos dominicales. En una de las aperturas, Viale contó con esa mezcla de humor y ternura que le es propia que la abuela sigue las emisiones desde la clínica y le hace devoluciones sobre lo que ve. «La abuela está mejorando muy bien», dijo al enviarle un saludo, y la frase se repitió al otro día en los pasillos del canal.
- El parte del lunes 28 de septiembre confirma que Legrand completó el tratamiento con antibióticos en el Mater Dei.
- El sanatorio informa una evolución favorable del cuadro respiratorio, pero no fija fecha de alta.
- La próxima actualización médica está prevista para el miércoles, salvo que haya cambios.
- Juana Viale sigue al frente de La Noche de Mirtha y de los almuerzos dominicales, con la supervisión cariñosa de su abuela a la distancia.
- La conductora fue visitada por su hija Marcela Tinayre, sus nietos Juana y Nacho Viale y su bisnieta Ámbar de Benedictis.
Septiembre, un mes con dos ingresos
Lo que viene a la memoria, si uno repasa el recorrido médico del mes, es un septiembre de idas y vueltas que arrancó con un cuadro gripal que terminó derivando en bronchquitis. Tras varios días de atención, Mirtha recibió el alta el 13 de septiembre y siguió recuperándose en su casa, pero el alivio duró poco: el 18 de septiembre volvió al sanatorio por dificultades respiratorias y un cuadro compatible con neumopatía, que obligó a realizar estudios, profundizar el tratamiento y mantenerla bajo supervisión.
Las actualizaciones posteriores trajeron buenas noticias. El parte del 25 de septiembre destacó que Legrand había incrementado la actividad física junto al equipo de kinesiología y que permanecería hospitalizada hasta completar la recuperación y poder retomar sus actividades cotidianas, una señal de que el cuerpo, a sus 99 años, sigue respondiendo como le pide la cabeza. Mientras tanto, en el sanatorio Mater Dei, la jornada pasa entre controles, visitas y la expectativa de un próximo parte que confirme que, esta vez sí, la vuelta a casa está cada vez más cerca.
La sala, antes que la función: por ahora, el escenario de Mirtha es una habitación del Mater Dei. Horario de visita: el que disponga la familia. Precio del espectáculo: el cariño de un país que la mira por televisión desde hace décadas. Y la manera de llegar al living: sintonizando La Noche de Mirtha los sábados y el almuerzo dominical, con Juana al frente y la abuela haciendo devoluciones desde la clínica.
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