Paredes y el muslo de la discordia: se rompió otra vez y se pierde la semi con Vasco
El capitán de Boca sufrió un desgarro grado 2 en el isquiotibial derecho, estará afuera al menos tres semanas y no llegará a ninguno de los dos partidos contra el club brasileño. El superclásico del 1° de noviembre quedó en terapia intensiva. Mientras tanto, Arruabarrena mueve las fichas para reemplazar al jefe del midfield.
El viento en la Bombonera debe estar helado, pero el verdadero frío lo siente Leandro Paredes, otra vez. Porque el capitán de Boca volvió a hacer lo que mejor le sale en los últimos tiempos: romperse. Anoche, en Córdoba, ingresó en el segundo tiempo frente a Instituto, reemplazó a Milton Delgado y duró 16 minutos. Un pinchazo en la cara posterior del muslo derecho, una salida a la calle y el diagnóstico que ya nadie quería escuchar: desgarro grado 2 en el isquiotibial.
Así, sin anestesia ni poesía, el cuerpo le dijo basta. Los estudios lo confirmaron y el plazo estimado de recuperación es de al menos tres semanas. O sea, el capitán se pierde la semifinal de la Copa Sudamericana contra Vasco da Gama, la ida en la Bombonera y la revancha en Brasil. Ni hablar de viajar para jugar: como máximo, si la moral lo banca, lo verá desde el banco o desde una platea carioca.
El superclásico, en zona de niebla
Lo del 1° de noviembre en la Bombonera queda en tierra de nadie. Tres semanas justas contra tres semanas justas. Es matemática de reloj y de kinesiólogo: Paredes necesita ese tiempo exacto para el alta, y el superclásico cae en ese margen. Si la carne responde, juega; si el isquiotibial hace de las suyas otra vez, mirará desde el alambrado.
Una historia repetida hasta el hartazgo
- Abril: molestia en el isquiotibial derecho durante el superclásico en el Monumental.
- Fin de mayo: nueva lesión en la misma zona antes del Mundial, con desgarro incluido que lo condicionó en Estados Unidos.
- Agosto: ahora fue el isquiotibial izquierdo el que dijo basta frente a Platense.
- Septiembre: repitió la zona contra Vélez, por Copa Argentina.
- Octubre: regresó al lado derecho, ahora con un desgarro grado 2 que lo deja afuera tres semanas.
Cinco lesiones musculares en el año, seis contando la de ayer. Un calendario médico que ya parece biografía. El cuerpo, dicen los que saben, tiene memoria, y este muslo ya tiene callos propios de tanto ir y venir por los consultorios.
Arruabarrena mueve el tablero
El técnico Rodolfo Arruabarrena tiene que decidir cómo cubrir el hueco. La primera respuesta ya la dio: Williams Alarcón entró por Paredes ante Instituto y completó el partido. Pero el nombre que más se ajusta al perfil del capitán es el de Camilo Rey Domenech, que ya lo reemplazó en partidos anteriores y que viene de superar una molestia en Reserva. Tomás Belmonte aparece como el reemplazante más frecuente, el comodín de toda la vida.
Mientras tanto, en los nueve partidos que Boca disputó en 2026 sin Paredes en cancha, el equipo registró cuatro victorias, cuatro empates y una derrota, con una efectividad del 59 por ciento, casi idéntica al 60 por ciento que logró con él dentro. Los números no gritan, pero el fútbol no se mide solo en estadísticas: la dinámica cambia, el equilibrio cambia, el carácter cambia. Veremos si esta vez el muslo le da una tregua. Veremos.
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