Racing se durmió en el clásico y ahora se hace el oso con la calculadora en la mano
La Academia dejó escapar dos puntos clave ante Independiente en el Cilindro, quedó al borde de quedar afuera de los playoffs del Clausura y se prepara para un final de año que ya pinta más gris que celeste y blanco.
A esta altura del año el frío de Avellaneda ya no es sorpresa, pero lo que pasó en el Cilindro el sábado deja un escalofrío distinto: Racing se plantó en el clásico del segundo semestre como si tuviera todo resuelto, se durmió en el complemento y terminó firmando un 1-1 que lo deja al borde del abismo en el Clausura. Así, sin anestesia. Cuatro empates en los últimos seis partidos. Ni más ni menos.
El primer tiempo pintaba copero. La Academia movió la pelota, generó varias situaciones claras y recién a los 29 minutos tradujo ese dominio en gol: centro de Adrián Martínez, que ganó de cabeza y dejó la pelota servida sobre la línea para que Matías Zaracho la empujara. Un gol con sello de equipo que sabe a qué juega, o al menos así parecía.
El penal que dejó todo en tablas
En el complemento, Racing se replegó sin necesidad. Bajó la intensidad, perdió el control y a los 20 minutos Independiente encontró el empate por la vía del penal. Maximiliano Meza se hizo cargo del remate, el arquero Cambases se tiró hacia su derecha y no llegó. El resto fue un trámite gris, de esos donde el local no genera nada y la visita empieza a olisquear el batacazo. Empate y a casa, con un punto que no le sirve a casi nadie.
- Le quedan nueve puntos en juego: visita a River en el Monumental, recibe a Barracas Central y cierra como local ante Aldosivi.
- Necesita ganar los tres partidos y, aun así, depender de otros resultados para meterse entre los ocho mejores del Clausura.
- La ausencia de copas internacionales en 2027 sería la primera desde 2014: una novedad que pega directo en la caja y en el ánimo de la gente.
- La dirigencia ya busca entrenador para reemplazar al interinato de Sebastián Romero, con Guillermo Barros Schelotto y Nicolás Diez como nombres que suenan fuerte.
Mientras tanto, el arco se sigue cerrando para algunos. El juvenil Matko Miljevic, por el que el club puso tres millones de dólares a principios de año, no fue ni convocado para el clásico y su continuidad es una verdadera incógnita. Una inversión que, por ahora, no rinde. En cambio, los zagueros Mateo Martínez y Gonzalo Escudero se anotaron como puntos altos del partido y se perfilan como piezas del plantel 2027, ese que la dirigencia empieza a armar a las apuradas. Veremos si los apuntados están a la altura de una camiseta que, por historia, no admite improvisaciones. Veremos.
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