Stephen King y el libro que decidió dejar afuera del mundo: la historia de "Rabia", la novela que ya nadie puede leer
El escritor de Maine sacó de circulación la novela publicada en 1977 bajo el seudónimo Richard Bachman después de que el caso de un adolescente de Kentucky lo obligara a hacerse una pregunta que muchos autores evitan: ¿cuánto pesa la ficción en la realidad?
"Es más fácil perdonar a alguien que dijo algo feo por escrito, que a alguien que hizo algo feo en la vida real". La frase no es de Stephen King, pero bien podría haberla firmado: el autor que construyó una enorme parte de su leyenda sobre los pasillos oscuros de la mente humana aprendió, con los años, que hay ciertos pasillos que conviene clausurar. Uno de ellos se llama "Rabia", una novela de 1977 que hoy es, probablemente, el único libro suyo que ningún lector puede comprar en una librería y que ninguna plataforma podrá llevar al cine o a la televisión mientras él viva. La historia es tan insólita como reveladora de cómo piensa uno de los narradores más leídos del siglo XX, y vale la pena recorrerla de cerca.
Un debut con otro nombre: los años del seudónimo
Para entender "Rabia" hay que transportarse a los Estados Unidos de mediados de los años setenta, cuando King era todavía un profesor universitario con un primer libro publicado ("Carrie", 1974) y muchas novelas rechazadas por las editoriales. Con ese historial, escribió la historia de Charlie Decker, un adolescente al que le revocan una beca y que decide vengarse tomando un arma de su casillero, matando a varios compañeros y tomando rehenes. La editorial Doubleday no quiso publicarla y King terminó enviándola a una editorial menor, New American Library, bajo el seudónimo Richard Bachman, aquel nombre falso con el que eludía el tope de un libro por año que le exigía su contrato con Doubleday.
El libro nunca fue un best seller. Pasó sin pena ni gloria durante casi dos décadas, hasta que un detective literario lo descubrió en la década del ochenta y King tuvo que reconocer públicamente la autoría. Pero eso fue apenas el prólogo de lo que vendría después.
El caso que lo cambió todo: la masacre de Paducah
El 1 de diciembre de 1997, en la pequeña ciudad de Paducah, Kentucky, un chico de catorce años llamado Michael Carneal entró a la escuela secundaria Heath y abrió fuego contra un grupo de compañeros que se encontraban orando antes del inicio de las clases. Tres murieron y cinco quedaron heridos. Entre las pocas pertenencias que se le secuestraron había un ejemplar de "Rabia". King se enteró del detalle y, según declaró después, fue el dato que lo terminó de empujar a tomar una decisión que ya venía masticando. "Al menos dos chicos que estuvieron involucrados en tiroteos escolares tenían el libro", reconoció el escritor. No fueron dos casos los que mencionó en otras entrevistas: el primero habría sido un episodio en Hopkinsville, también en Kentucky, en 1997, que no llegó a ser masacre pero lo inquietó profundamente.
"No quería que fuera uno de esos aceleradores"
“No quería que 'Rabia' fuera uno de esos aceleradores. Sentí que era parte de eso, se convirtió en parte de un escenario de fantasía con estas personas y no quería que le pasara a nadie más.”Stephen King
Con esa frase, King resumió en una entrevista la lógica íntima detrás de una decisión que no tiene antecedentes claros en la literatura contemporánea. El escritor fue cuidadoso de aclarar lo que muchos lectores saltan: él no cree que los libros o las películas vuelvan violentos a la mayoría de las personas que los consumen. "La enorme mayoría de la gente que lee cosas así no sale a hacer daño", sostuvo. Lo que sí admite es que existe un subgrupo muy chico, muy específico, en el que ciertos materiales funcionan como un detonante, como la última pieza de un mecanismo que de otro modo no se hubiera activado. Y "Rabia", por la precisión casi de manual de su planteo, le pareció una pieza demasiado bien calibrada para dejarla dando vueltas.
Por qué tampoco habrá película ni serie
La prohibición no se queda en el papel. Sacar el libro de las góndolas y al mismo tiempo autorizar una adaptación habría sido, a ojos del autor, una contradicción insalvable. Si el problema era que la historia podía operar como "acelerador" para alguien en crisis, filmarla era multiplicar el riesgo. Por eso la orden alcanza también a cine y televisión: ningún director, ninguna plataforma, ninguna productora podrá llevar la historia de Charlie Decker a la pantalla mientras Stephen King mantenga los derechos y la decisión. Es una cláusula moral que sobrevive a los contratos.
La Primera Enmienda, la responsabilidad moral y el ensayo "Guns"
En 2013, King volvió sobre el tema con una extensión que publicó como ensayo bajo el título "Guns", donde combinó su posición sobre el control de armas en los Estados Unidos con la justificación íntima de por qué había decidido retirar "Rabia" del mercado. Ahí fue donde dejó escrita una de las frases más citadas del texto: la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense le permitía legalmente mantener el libro circulando, pero su responsabilidad como escritor le imponía lo contrario. Es una distinción fina, casi legal, que separa lo que se puede hacer de lo que se debe hacer. Y es la misma distinción que vuelve a aparecer cada vez que King habla del asunto.
Una categoría única dentro de su obra
"Rabia" queda, así, en un lugar extraño: un libro que existe, que se puede rastrear en bibliotecas o en ediciones usadas que circulan de mano en mano, pero que ya no se reimprime ni se traduce oficialmente. El propio King lo asume con una mezcla de incomodidad y convicción: sabe que la decisión le costó plata, le costó presencia cultural y le costó la posibilidad de una adaptación que, por el solo peso de su nombre, habría sido taquillera. Pero también sabe que un escritor no puede des-responsabilizarse de lo que escribe argumentando que la ficción no es la realidad. Esa zona gris, esa incomodia, es probablemente lo más interesante de toda la historia. Y es, también, lo que vuelve a "Rabia" un libro que, aunque no se consigue, sigue presente: como advertencia y como decisión.
- Libro: "Rabia" ("Rage", 1977), de Stephen King bajo el seudónimo Richard Bachman.
- Editorial original: New American Library.
- Argumento: Charlie Decker, un estudiante expulsado, toma un arma y toma rehenes en su instituto.
- Caso detonante: tiroteo de Paducah, Kentucky, 1997; Michael Carneal, 14 años.
- Ensayo donde King profundiza: "Guns" (2013).
- Estado actual: retirado del mercado y prohibido para cualquier adaptación audiovisual.
- Dato clave: King no prohíbe la novela por su valor literario, sino por el riesgo real que detectó en un puñado de casos.
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