Un billete en retirada: los mil pesos ya no alcanzan ni para medio kilo de pan y la calle se los come
En agosto de 2026 el emblemático billete verde quedó chico frente a la inflación, perdió unidades en circulación y quedó relegado a las compras más insignificantes, mientras los de diez y veinte mil ganan la calle.
Los mil pesos atraviesan su hora más chica. En agosto de 2026 esa cifra alcanzaba para comprar apenas 200 gramos de pan francés tipo flauta o 0,49 litros de nafta súper, un reflejo elocuente de la pérdida de poder adquisitivo que sufrió la denominación más familiar del efectivo argentino en menos de una década.
La comparación con diciembre de 2017, cuando el billete empezaba a circular, golpea de lleno: con la misma cifra se podían llevar 24,66 kilos de pan, 90,66 kilos de harina común 000, 45,25 kilos de arroz blanco simple, 7,55 kilos de asado o 25,23 kilos de pollo entero. Hoy esos mismos mil pesos se traducen en 0,20 kilos de pan, 0,94 de harina, 0,54 de arroz, 0,06 de asado y 0,21 de pollo. Son números que anyanan la dimensión del derrumbe.
Fuera del supermercado, también se achicó
El deterioro no se queda en la góndola. Los mil pesos equivalían a 166,7 boletos de colectivo en el Área Metropolitana de Buenos Aires a fines de 2017 y, nueve años después, apenas cubren 1,2 viajes. Para cargar nafta súper, lo que en 2017 permitían 44,13 litros hoy se reduce a 0,49 litros, menos de medio litro, el equivalente a recorrer pocos kilómetros con un auto chico.
El camino que recorrió la denominación es elocuente: emitida el 30 de noviembre de 2017, tocó su techo de unidades en julio de 2024, con 6.212 millones de billetes en circulación. Desde agosto de ese año el volumen empezó a caer y en agosto de 2026 se ubicaba en 1.203,9 millones, cinco veces menos que en el pico.
- Billetes de $1.000 en circulación: 6.212 millones en julio de 2024, 1.203,9 millones en agosto de 2026.
- Billetes de $10.000: 947,1 millones en agosto de 2026, la segunda denominación más usada.
- Billetes de $20.000: 816,7 millones en agosto de 2026, en circulación desde noviembre de 2024.
- Aún con la baja, el de mil pesos sigue siendo el de mayor cantidad de unidades en calle.
El avance de las denominaciones de $10.000 y $20.000 muestra el desplazamiento: permiten trasladar montos equivalentes con menos papeles y explican por qué la caída de los billetes de mil no implica una reducción del dinero en efectivo circulante, sino un cambio de escala. Mientras los gobiernos de distinto signo prometieron en estos años domar la inflación y estabilizar el poder de compra, la realidad del bolsillo fue otra: cada nueva devaluación o salto de precios empujó al billete verde más chico al rincón de los objetos casi inservibles.
La escena que se repite en kioscos, verdulerías y líneas de colectivo lo confirma: nadie paga nada relevante con un solo papel de mil. La pregunta que queda en el aire, y que interpela a Buenos Aires entera, es hasta cuándo seguirá circulando una denominación que ya quedó reducida al vuelto.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Sur Extremo Noticias