Saltar al contenido
Sur Extremo NoticiasSur Extremo Noticias ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.530,00 -0,33%Dólar blue $1.545,00 -0,32%Dólar MEP $1.538,80 -0,06%Riesgo país 622 pb +1,80%
VIE, 16 OCT 2026
Entretenimiento

Una noche tensa en Mar del Plata: cuando Fito Páez le paró el show a la seguridad para defender al público

El rosarino frenó su recital en el Polideportivo Islas Malvinas al ver cómo trataban a los asistentes. La producción reconoció fallas en el operativo y él redobló la apuesta desde las redes. Una pulseada que deja preguntas abiertas sobre cómo se cuidan (y se controlan) las localidades numeradas.

SP
Sofía ParedesCultura y espectáculos · · lectura 4 min
Una noche tensa en Mar del Plata: cuando Fito Páez le paró el show a la seguridad para defender al público

Me lo imagino a Fito Páez, guitarra al hombro, mirando hacia una de las bandejas del Polideportivo Islas Malvinas y sintiendo que algo no estaba bien. El estadio de Mar del Plata estaba lleno, la gira del disco que lo tiene recorriendo el país venía a toda máquina, y de pronto el rosarino dejó lo que estaba haciendo para decir lo que nadie se animaba a decir. Lo que pasó después fue un cruce que todavía se sigue comentando en grupos de WhatsApp, en las filas para sacar entradas y en las propias redes del músico.

Porque la cuestión no fue un capricho de estrella: el cantante observó que parte del personal de seguridad estaba obligando a espectadores a quedarse sentados, cuando él tenía en la cabeza la imagen inversa, la del público de pie, bailando, disfrutando. La producción aclaró después que la idea del operativo era impedir que la gente avanzara hacia localidades más caras o más cercanas al escenario, y que cada uno debía poder pararse y moverse dentro del sector que había pagado. Hasta ahí, todo entendible. El problema, claro, fue el cómo.

Lo que se vio y lo que se dijo

El momento más caliente llegó cuando Páez tomó el micrófono y se dirigió directo al personal de seguridad apostado en el campo y las plateas. La frase quedó dando vueltas entre los que estaban ahí y los que después la vieron replicada en videos: No son policía, loco, son seguridad. No pueden tocar a la gente. Y agregó, mirando a la gente que había ido a pasarla bien: no se dejen avasallar. Una arenga que cortó el ritmo del show, pero que dejó en claro cuál es la vara que el artista pone para su público.

“No son policía, loco, son seguridad. No pueden tocar a la gente.”Fito Páez, durante el recital en el Polideportivo Islas Malvinas

Después del show, la producción reconoció que algunos efectivos pudieron haber interpretado mal la consigna y haber pedido a la gente que se sentara cuando la idea era otra: controlar los movimientos entre sectores, no castigar al que quería bailar. Las indicaciones, según admitieron, se corrigieron sobre la marcha, en medio del mismo recital. Una mea culpa a tiempo, pero que no borró del todo el mal rato.

La pulseada que se extendió a las redes

Lo que arrancó arriba del escenario terminó en las redes, como pasa siempre con Fito. Una vez en su casa, el músico volvió sobre el tema y dejó dos cosas claras. La primera: el personal que quedó en el centro de la tormenta no había sido contratado por su equipo ni por su producción, una aclaración que no es menor cuando se juega en canchas ajenas. La segunda, más filosa: Exploté y no me arrepiento de una sola palabra que dije con la adrenalina en sangre. Traducción: lo volvería a hacer.

Pero el contrapunto también exists, y hay que contarlo. Hubo gente que mandó mensajes de queja porque, desde su lugar, lo que se vivía era otra cosa: espectadores de filas de atrás que avanzaban hacia adelante, plateas que se mezclaban con campo, y una sensación de que el que había comprado la entrada más barata terminaba ocupando el mejor lugar. La queja le llegó a la producción y es la otra cara de una discusión que, en recitales con localidades numeradas, aparece cada vez más seguido.

  • El show fue en el Estadio Polideportivo Islas Malvinas, Mar del Plata.
  • El reclamo central fue por el trato del personal de seguridad hacia el público.
  • La producción reconoció fallas en las indicaciones y las corrigió durante el recital.
  • Páez aclaró que ese personal no había sido contratado por su equipo.
  • El músico sostuvo su postura en redes y dijo no arrepentirse de lo que dijo.

Datos útiles para quien quiera ir a la próxima

Para tener a mano: los recitales con sectores diferenciados suelen publicar un mapa de ubicaciones antes de la fecha y dejan personal de seguridad en los pasillos y accesos. El consejo más repetido por productores y por el propio Páez es siempre el mismo: respetar la localidad comprada, pararse y bailar dentro del sector propio y, si algo no anda bien, pedir que la situación se resuelva sin que termine siendo un show paralelo dentro del show.

Yo, que cubro recitales hace años, me quedo con una idea que sobrevuela toda esta historia: la de un artista que prefiere incomodar al operativo antes que mirar para otro lado mientras alguien la pasa mal. Se podrá estar de acuerdo o no con la forma, pero la señal es clara. En una ciudad como Mar del Plata, donde el verano se vive entre escenarios al aire libre y salas cargadas de historia, discutir cómo se cuida al público no es un detalle: es parte del show.

SP
Sofía ParedesCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo