Zizou lo dejó con las manos vacías en Shanghái y el uno del mundo tiene dueño alemán
En Shanghái hacía frío, pero no tanto como la mirada de Carlos Alcaraz cuando vio que Zizou Bergs le aguarraba la raqueta sin pestañear. El belga se impuso 7-5 y 7-6(4)- en la tercera ronda del Masters 1000 chino y, de paso, le cortó al murciano cualquier ilusión de recuperar el número uno antes de fin de año. Así de simple, así de crudo.
Alcaraz venía entonado después de levantar el título en Tokio, pero el cemento asiático le sigue siendo esquivo como un pariente que aparece en las Fiestas. Es la cuenta pendiente de siempre: al de El Palmar Shanghái no lo deja festejar ni de visitante.
Un partido, mil excusas
El propio Alcaraz se quejó en pleno partido por el estado de las pelotas, como si el bote fuera el problema y no un rival que le ganaba los puntos importantes. Se entiende la bronca, pero el tenis no se gana con reclamos al chair umpire, se gana con golpes. El belga, en cambio, estuvo firme en los dos sets y se llevó el premio mayor con una madurez impropia de sus 26 años.
Con Alcaraz afuera del cuadro, Alexander Zverev hizo los números y se sentó en la cima del ranking ATP. A los 29 años y después de once en el circuito, el alemán cierra la temporada como número uno, coronando el mejor año de su carrera: se llevó Roland Garros y el US Open, sus primeros dos Grand Slams, y le cortó el dominio que Alcaraz y Jannik Sinner venían ejerciendo en los Majors.
- Alcaraz cayó ante Bergs por 7-5 y 7-6(4) en la tercera ronda de Shanghái.
- La eliminación lo dejó sin chances matemáticas de ser número uno en 2026.
- Zverev aseguró el primer puesto del ranking ATP y cerró la temporada como líder.
- El alemán ganó Roland Garros y US Open, sus primeros títulos de Grand Slam.
- Alcaraz y Sinner llegan al tramo final condicionados por lesiones, con París y Turín en el horizonte.
Y acá aparece la pregunta del millón, la que va a rondar la ATP Finals de Turín como un fantasma simpático: ¿puede Carlitos recuperar la cima en 2027, o Zverev marcó un cambio real en el tenis masculino? Sinner arrastra una lesión, Alcaraz otra, y el alemán llega con la confianza por las nubes. El reparto de poder, por primera vez en mucho tiempo, tiene un sello germano bien marcado.
Antes, eso sí, quedan dos escalas: el Masters 1000 de París y las ATP Finals italianas. Ahí se verá si Alcaraz llega con el cuerpo entero y la cabeza fría, o si sigue mirando pelotas ajenas en lugar de meter las suyas. Veremos.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Sur Extremo Noticias