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MIÉ, 09 SEPT 2026
Vida

Desembarca la última baldeada: Neuquén va por sus 36 kilómetros de costa sin escalas

Una sentencia judicial le abre al municipio el tramo que el barrio Bocahue le tenía atragantado al paseo costero sobre el río Neuquén. Ahora, la gestión prepara la licitación para terminar de unir los extremos del recorrido.

AM
Ayelén MillaloncoSociedad y vida · 8 DE SEPT DE 2026 · lectura 4 min

Acá en la isla todavía hay vecinos que miran el río desde arriba del alambrado, con esa mezcla de bronca y resignación que uno aprende a cargar cuando sabe que el paisaje le pasa por al lado y no lo puede tocar. Eso, justamente, es lo que empieza a cambiar. La Municipalidad de Neuquén acaba de torcerle el brazo a un litigio que llevaba años trabando el último tramo del paseo costero sobre el río Neuquén, a la altura del barrio Bocahue, y con ese fallo se encamina a dejar la ribera entera de acceso libre, de punta a punta, sin un solo portón en el medio.

Una sentencia que destraba el circuito completo

Lo que pasó, en criollo, es lo siguiente: el barrio reconoció los límites que el municipio venía reclamando y el acuerdo quedó homologado por la Justicia, dándole carpetazo al pleito. Con esa porción liberada, el recorrido que hoy suma 36 kilómetros de costa abierta y gratuita queda finalmente cosido desde el puente de Balsa Las Perlas, bordeando la confluencia del Limay y el Neuquén, hasta el Parque Agreste. Pasamos de tener un paseo con un agujero en el medio a tener, en los papeles, un corredor único.

La secretaria de Jefatura de Gabinete, María Pasqualini, lo sintetizó sin rodeos cuando le pusieron el micrófono delante: "Esto es lo que nos va a permitir tener el cien por ciento de las costas libres". Y agregó, ya con el fallo bajo el brazo, que el siguiente movimiento apunta a terminar de acomodar el proyecto constructivo del sector y a llamar a licitación para la obra, mientras se avanza con el retiro del alambrado perimetral que hoy corta el paso entre el mirador del río Neuquén y el paseo del Rincón Club.

Un barreamiento que venía de lejos

El conflicto con Bocahue no es nuevo y se masticaba en las reuniones barriales más que en los expedientes. El municipio llegó a dictar un decreto intimando a liberar el acceso, y como no tuvo respuesta favorable terminó iniciando una demanda judicial en 2023. De ahí en más, según relataron las mismas fuentes oficiales, se sucedieron recursos y acciones dilatorias que estiraron los tiempos hasta que, en un clima más distendido, el barrio terminó allanándose a la pretensión municipal. "Después de una serie de recursos y acciones dilatorias, logramos en un momento de diálogo que el barrio se allane a la pretensión de la Municipalidad", explicó el secretario de Gobierno y Coordinación, Juan Hurtado, que confirmó además que el convenio fue homologado y que las costas del proceso se fijaron según el orden causado.

Mientras duren las obras, el tramo va a permanecer cerrado por una cuestión de seguridad básica, aclaran desde la comuna. No tiene sentido abrir un sector en pleno movimiento de máquinas y dejar a la gente caminando entre obradores. La idea es no exponer a nadie y, a la vez, terminar de una vez con una discusión que tenía a los vecinos viendo el río de reojo, como quien mira una torta por el vidrio.

Qué cambia cuando la costa se termina de unir

  • El recorrido completo sumará unos 36 kilómetros de ribera abiertos y gratuitos sobre el río Neuquén.
  • El último sector en sumarse es el que une el mirador del río Neuquén con el paseo del Rincón Club, a la altura de Bocahue.
  • El uso previsto es el mismo que ya rige en el resto del corredor: caminatas, trote y ciclismo, sin pagar un peso.
  • Antes de habilitarlo se retirará el alambrado perimetral y se llamará a licitación para ejecutar la obra de integración.
  • El conflicto con el Rincón Club de Campo ya se había resuelto por acuerdo directo, así que esa porción hoy es una más del circuito.

Yo a veces me detengo a pensar en la cantidad de gente para la que esa franja de costa ya es parte de la rutina: quienes bajan a caminar antes de que salga el sol, los que pedalean con los auriculares puestos, los padres que llevan a los chicos en bici los domingos, los que se sientan en un banco a mirar cómo pasa el agua. Para todos ellos, el cambio es concreto y se mide en una palabra que en Neuquén se extraña bastante: continuidad. Dejar de tener que pegar la vuelta en un alambrado y poder seguir, derecho, hasta el próximo puente o el próximo parque, es una de esas mejoras chicas que en la vida cotidiana se sienten enormes.

Carlos, que vive por la zona de Bardas Soleadas y baja casi todos los días al paseo, me dijo mientras acomodaba la bici que la diferencia la va a notar él antes que el municipio: "Yo hoy tengo que cortar, dar media vuelta y volver por la misma mano. Cuando esté todo abierto, teóricamente voy a poder ir de un extremo al otro sin frenar. Lo espero desde hace rato". Y esa, justamente, es la expectativa que nos queda como sociedad: que la licitación salga, que las obras avancen sin nuevos tropiezos y que, en algún momento de los próximos meses, podamos recorrer los 36 kilómetros de costa neuquina como lo que siempre debió ser, un paseo entero, de punta a punta, con el río como única compañía.

AM
Ayelén MillaloncoSociedad y vida

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