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VIE, 16 OCT 2026
Entretenimiento

La Reini pidió custodia, el acosador quedó imputado y la Justicia le puso un ojo encima al expediente

La influencer Sofía Gonet formalizó la denuncia en la comisaría 14B tras años de hostigamiento virtual. La Policía le asignó una consigna y gestionó un botón antipánico, mientras Claudio Hernán Di Carlo, el hombre señalado por ella y por Homero Pettinato, ya fue citado a indagatoria por amenazas simples.

SP
Sofía ParedesCultura y espectáculos · · lectura 3 min
La Reini pidió custodia, el acosador quedó imputado y la Justicia le puso un ojo encima al expediente

Vine a pedirles que me cuiden porque hace diez años que me acosan y no puedo más. La frase la dijo la propia Sofía Gonet, conocida en redes como La Reini, en uno de los videos donde empezó a contar lo que venía aguantando en silencio. Esa decisión la terminó sentando frente a un escritorio de la comisaría 14B para hacer la denuncia formal que, según lo que trascendió, derivó en medidas concretas: una consigna policial asignada a su domicilio y la solicitud de un botón antipánico que, al cierre de esta nota, todavía no había podido ser retirado porque los efectivos no conseguían comunicarse con ella.

El empujón que faltaba

Lo que empujó la presentación no fue un posteo aislado sino una imagen que la llenó de preocupación. Gonet había sido pareja del conductor Homero Pettinato, y fue justamente él quien volvió a cruzarse con el mismo hombre que ella viene denunciando virtualmente desde hace una década. Pettinato contó que el sujeto apareció en la puerta de su lugar de trabajo, se quedó varios minutos mirándolo fijo y, según su lectura del momento, se llevó la mano al cuello en un gesto que él interpretó como una amenaza directa. Eso lo llevó a radicar su propia denuncia, que terminó funcionando como la gota que rebalsó el vaso para que ella finalmente diera el paso.

Hernán Bloquero, el nombre que se repite

El apuntado por ambas presentaciones tiene nombre y apellido en el expediente: Claudio Hernán Di Carlo, aunque en redes se mueve bajo el alias de Hernán Bloquero. Tras la denuncia del conductor, la Justicia porteña lo imputó por amenazas simples y lo citó a declaración indagatoria. La causa quedó en manos del fiscal Federico Taramelli, de la Fiscalía N.º 6, que ahora tiene sobre la mesa no solo el episodio con Pettinato sino también el historial de hostigamiento virtual de diez años que Gonet describió cuando finalmente se decidió a hablar.

El miedo de trabajar con la cara expuesta

Pettinato también reveló que había pedido un botón antipánico y que todavía no había pasado a retirarlo. En su relato quedó flotando una preocupación que va más allá de lo que le pasó a él: dijo estar inquieto por la seguridad de Gonet y reconoció que el episodio le modificó la rutina laboral, algo que no es menor para alguien que vive de exponerse frente a una cámara. A eso sumó otro dato que pinta de cuerpo entero el cuadro: la persona señalada no solo se ensañó con la influencer sino que también dirigió mensajes y publicaciones a gente de su entorno más cercano, lo que vuelve el hostigamiento un problema que, como pasa tantas veces, termina rebotando en todo el círculo íntimo.

Cuando las redes dejan de ser un teclado y se vuelven una sombra en la puerta

Lo que cuenta esta causa es algo que a mí, como a cualquiera que mira las redes a diario, me deja pensando. Porque durante años el acoso fue un chat, un comentario, un mensaje privado, ese ruido de fondo que muchos naturalizan como el precio de ser visible. Y de golpe, esa misma persona que firmaba con seudónimo termina apareciendo en la puerta del trabajo de alguien, mirándote fijo y haciendo un gesto sobre el cuello. La pregunta que me queda dando vueltas, y que creo que vale la pena dejar planteada, es qué estamos haciendo como sociedad con el acoso que parece virtual pero que tarde o temprano se vuelve carne y hueso. Porque a veces la frontera entre una pantalla y una amenaza real es mucho más finita de lo que uno quisiera admitir.

SP
Sofía ParedesCultura y espectáculos

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