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LUN, 31 AGO 2026
Policiales

Un falso profesional de la salud suma un tercer tramo imputatorio tras detectarse un abuso sexual en un consultorio de Versalles

El juez federal Sebastián Casanello amplió el procesamiento de Cristian Leonardo Rodríguez y lo consideró autor de abuso sexual con acceso carnal a una paciente que creyó estar ante un médico habilitado. El hombre ya estaba detenido por ejercicio ilegal de la medicina y por la muerte de una mujer.

MC
Marta CárdenasPoliciales y judiciales · 31 DE AGO DE 2026 · lectura 3 min

En el marco de la causa N° 30.225/2025, caratulada "Rodríguez, Cristian Leonardo s/ ejercicio ilegal de la medicina, estafas, abandono de persona y abuso sexual", el juez federal Sebastián Casanello resolvió ampliar el procesamiento de Cristian Leonardo Rodríguez y considerarlo autor del delito de abuso sexual con acceso carnal, previsto en el artículo 119 del Código Penal. El hecho se produjo el 21 de abril de 2025 en los Consultorios Médicos Moliere, ubicados en el barrio porteño de Versalles, donde el imputado atendía a pacientes haciéndose pasar por médico habilitado.

Según consta en la causa, Rodríguez se encontraba detenido desde el 26 de mayo de 2025, cuando efectivos de la Policía Federal allanaron el consultorio y lo aprehendieron mientras atendía. En ese momento ya se le imputaba el uso de documentación apócrifa, el ejercicio ilegal de la medicina, reiteradas estafas y el abandono de persona seguido de muerte, en relación con el fallecimiento de una paciente. La nueva denuncia incorporada al expediente modificó el alcance del procesamiento y dio lugar a la figura de abuso sexual con acceso carnal.

La denuncia y el contexto de la atención

La víctima, identificada como B., declaró ante la Justicia que concurrió al establecimiento a principios de abril de 2025 por una infección en una mama. Una ginecóloga del mismo centro le indicó la realización de una ecografía mamaria y una ecografía transvaginal, y le informó que ambos estudios podían concretarse allí. La mujer abonó 16.000 pesos por cada práctica y se presentó el 21 de abril en el consultorio donde sería atendida por Rodríguez.

Al ingresar al consultorio, la paciente advirtió que el ambiente tenía un aspecto similar al de un consultorio odontológico. De acuerdo con su testimonio, el hombre le pidió que se desvistiera, no le ofreció bata ni elemento alguno con qué cubrirse y permaneció en el interior del cuarto durante todo el procedimiento. Una vez finalizado, la mujer tuvo que higienizarse delante de él. La profesional que la había derivado no se encontraba presente en el momento de los estudios.

El descubrimiento del engaño

La confirmación de que Rodríguez no era médico llegó un mes después de la atención. El 26 de mayo de 2025, una conocida de la víctima le envió por WhatsApp una publicación periodística sobre el allanamiento y la detención. B. reconoció al hombre por su contextura física y, al revisar los informes que había recibido, comprobó que estaban firmados por Rodríguez, con un sello que lo identificaba como médico de la Universidad de Buenos Aires, dopplerista y ecografista.

“Cuando me enteré, sentí mucho enojo, mucha bronca. En la desconfianza que me genera de ahora en más hacerme estudios. Te queda un trauma, porque no sé quién me va a atender.”Testimonio de la víctima ante la Justicia

Los fundamentos del magistrado

En una resolución de casi cuarenta folios, Casanello concluyó que el consentimiento de la paciente estuvo viciado por el engaño. El magistrado consideró que B. accedió a las prácticas convencida de hallarse frente a un profesional habilitado y que esa creencia errónea afectó su capacidad de decidir libremente sobre su propio cuerpo. Para el juez, la ecografía transvaginal, practicada en ese contexto, encuadra en la figura de abuso sexual con acceso carnal prevista en el artículo 119 del Código Penal.

En el mismo fallo, el juzgado señaló que el consultorio en su conjunto funcionó como un montaje destinado a sostener la apariencia de legalidad: la presencia de empleados, el equipamiento médico y la derivación efectuada por la ginecóloga contribuyeron a configurar el escenario que permitió el engaño. La investigación continúa su curso y la instancia procesal que sigue es el análisis por parte del Ministerio Público Fiscal de la elevación de la causa a juicio oral.

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Marta CárdenasPoliciales y judiciales

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