Campana: una empresa agroindustrial deja de producir insumos químicos y despide a 110 personas
La compañía interrumpió la fabricación de amoníaco y tiosulfato de amonio en una planta con más de 50 años de actividad. Atribuyó la decisión a restricciones de infraestructura, cambios de mercado y dificultades de abastecimiento.
Vamos a los números: 110 trabajadores perderán sus puestos por la discontinuación de la producción de amoníaco y tiosulfato de amonio en una planta de Campana, provincia de Buenos Aires. La medida pone fin a más de dos décadas de elaboración local de este último compuesto, utilizado en fertilizantes líquidos.
La empresa agroindustrial, de capitales internacionales, vinculó la decisión con la antigüedad y las limitaciones tecnológicas de la instalación, las modificaciones en las condiciones del mercado y las dificultades para conseguir materias primas. Fuentes relacionadas con la operación señalaron que antes se analizaron alternativas productivas y comerciales.
Dos insumos para la producción agropecuaria
La fabricación de tiosulfato de amonio había comenzado en la planta en octubre de 2004. El compuesto se emplea en fertilizantes líquidos que aportan nitrógeno y azufre, nutrientes necesarios para cultivos como el maíz, el trigo, la soja y el girasol.
El amoníaco, en tanto, es una materia prima de la industria de fertilizantes. Con la interrupción de la línea química de Campana, dejará de elaborarse en ese establecimiento.
La demanda argentina de fertilizantes depende en buena medida de las decisiones de los productores agropecuarios, que ajustan sus compras según los precios de los granos y los requerimientos de cada campaña. El costo de estos productos tiene incidencia en la rentabilidad de los cultivos de cereales y oleaginosas.
El alcance del cierre y la situación laboral
La compañía aclaró que la medida se limita a la línea química de Campana y que mantendrá sus demás actividades en el país, entre ellas la transformación de materias primas agrícolas. También aseguró que continuará invirtiendo en infraestructura productiva.
Para las 110 personas afectadas, la pérdida del empleo plantea la necesidad de una reinserción laboral en puestos industriales especializados. El material disponible no precisa qué alternativas consideran los trabajadores ni qué posibilidades concretas existen en la zona para absorber esos empleos.
Federico Tapia, Economía y régimen industrial.
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