Castellano se sacó el frío de encima con la Etapa Regular, pero el invicto en finales le muerde los talones
El piloto del Dodge Challenger se adjudicó la fase clasificatoria del TC sin ganar una sola Final y acumula un antecedente que no le cierra para nada: los dos que lo precedieron en esa rareza terminaron lejos del título. La Copa de Oro lo espera con cinco chances para sacarse la mufa.
A veces el frío ayuda a pensar. Y este invierno, al menos en la cabeza del “Pinchito”, le terminó dando una ventaja de 12,5 puntos que muchos firmarían con las dos manos. Pero claro, acá lo que manda es ganar, y Jonatan Castellano todavía no sabe lo que es subirse a lo más alto del podio en una Final del Turismo Carretera en todo 2026. Cero. Así, con el número bien redondo y bien frío.
Una rareza que asusta
El loberense cerró la Etapa Regular con 15 puntos bonus por meterse entre los diez en seis de las diez carreras del año, y se llevó el premio mayor: arrancar la Copa de Oro con la pole position virtual. Pero la estadística que lo persigue es bastante molesta. Solo otros dos pilotos habían ganado la fase regular sin victories, y ninguno de los dos terminó campeón.
- Facundo Ardusso en 2017 con el Torino: ganó la Etapa, fue líder hasta la última carrera en La Plata y perdió el título contra Canapino por 0,25 puntos, una diferencia que entra en el ranking de las crueldades más finas del deporte argentino.
- Marcelo Agrelo en 2025: arrancó con 14 puntos de ventaja sobre Canapino y terminó la Copa de Oro decimocuarto, el peor registro histórico para un ganador de la fase regular, lo que ya entra en el terreno del papelón.
- Castellano en 2026: 12,5 puntos sobre Otto Fritzler, pero sin victorias y con la mochila de tener que ganarle al fantasma de los dos que le precedieron.
En criollo: es como llegar a la mesa de navidad con el plato principal servido, y que te avisen que el postre todavía no está en el horno. Tenés todo a favor, pero si no cocinás algo, te quedás con hambre.
En 2018 Castellano ya había ganado la Etapa Regular, aunque aquella vez llegó al mini torneo con dos victorias y 23 puntos de ventaja. Eran otros números, otros ánimos. Esta vez el panorama es más modesto: cero poles, dos wins en series, un solo podio en Finales y un crédito abierto que empieza a vencer.
Cinco chances para revertir la historia
El reglamento es claro y no perdona: para pelear el campeonato hay que ganar al menos una Final en la Copa de Oro. Castellano tendrá cinco intentos en San Luis, San Nicolás, Rosario, Río Cuarto y La Plata. En ninguno de esos circuitos tiene victories en su palmarés personal, aunque sí acumula dos terceros puestos en San Luis y uno en San Nicolás, lo que al menos le da un mapa mental.
El arranque del playoff lo encuentra con siete puntos de ventaja sobre un lote de cuatro pilotos que sí saben lo que es ganar: Agustín Canapino con el Chevrolet, Mariano Werner con el Ford Mustang, Otto Fritzler con el Mercedes-Benz y Facundo Chapur con el Torino NG. Ahí está el detalle. Cuatro candidatos que ya se sacaron el maldito cero del medio, y un “Pinchito” que sigue con la espina clavada.
“Castellano gana la Etapa Regular sin haber ganado una Final. Eso en el TC es como cruzar el río sin mojarse los pies: o sos muy bueno, o el río todavía no bajó.”Reflexión del garage
Vamos a ver cómo sigue la cosa. Porque en el TC las estadísticas están para romperse, pero también están para recordarte quién manda. Y esta temporada la empezó ganando un piloto que todavía no sabe lo que es festejar en lo más alto. Veremos si en San Luis se le destraba la muñeca o si el frío vuelve a jugarle una mala pasada.
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