Confluencia de Sabores desplegó más de noventa puestos en el corazón del Parque Jaime de Nevares
La edición 2025 del festival gastronómico de Neuquén capital reunió food trucks, bebidas artesanales, ahumados, chefs en vivo y música regional durante todo un fin de semana pensado para celebrar los 122 años de la ciudad, con entrada libre y el aporte logístico del Bus Turístico municipal.
Me acerco al Parque Jaime de Nevares y todavía me dura la sonrisa de la jornada anterior: calcularé unas cuantas cuadras, pero no exagero si digo que el predio entero respiraba otro ritmo. Confluencia de Sabores, la apuesta gastronómica fuerte de Neuquén capital para este 2025, levantó más de noventa puestos sobre el césped y convirtió a ese pulmón verde del centro en una verdadera capital culinaria al aire libre, con gente circulando de manera permanente desde el sábado hasta bien entrada la medianoche del domingo, bajo un cielo que, contra todos los pronósticos, se mantuvo amigable y apenas fresco conforme pasaban las horas, algo que siempre se agradece cuando la propuesta se extiende hasta la medianoche y obliga a quedarse hasta el último acorde.
La grilla: food trucks, bebidas y un sector entero dedicado al ahumado
La oferta, conviene aclararlo porque a veces uno la subestima desde la previa, se repartió de manera bastante equilibrada: cuarenta food trucks por un lado, cuarenta stands de bebidas por el otro, y entre ambos un sector específico de ahumados más varias carpas montadas para que los restaurantes locales pudieran mostrar su cocina sin tener que improvisar sobre la hora. En las barras se podía pasar del café de la mañana a la cerveza artesanal de la tarde, con paradas intermedias en gins, vermut y licuados, una variedad que no es habitual ver reunida en un mismo parque y que habla bien del trabajo de curaduría que hubo detrás de cada convocatoria.
Para quienes prefieren mirar antes que probar, un escenario con formato 360° funcionó como aula a cielo abierto: las clases magistrales dictadas por chefs de la región se sucedieron una tras otra yuvieron un detalle que me gustó mucho, que es justamente el de pensarlas para que el público pueda pararse en cualquier punto sin perder detalle, algo poco frecuente en este tipo de festivales donde uno termina eligiendo entre ver la sartén o escuchar al cocinero.
Música en vivo para sostener la jornada y un cierre a puro DJ
La programación artística acompañó de principio a fin y no quedó como un mero decorado sonoro: el sábado desfilaron por el escenario Florencia Frenkel, Mauro Iraira, Jorgelina Esper, Daniela Hernández, Gato Noguera, Andrés Castillo, Emma Cuisinier y Cato Farías, además de las bandas NX Jazz, Muster y El Peligro de los Vientos, un abanico que fue de la canción de autor al jazz sin solución de continuidad. Ya entrada la noche, la responsabilidad de estirar la fiesta quedó en manos de los DJ Nicolás Maissani y Agustina Macedo, que se encargaron de mantener la pista activa hasta bien pasada la medianoche, cuando todavía seguía formándose fila en los puestos de bebida.
Lo que dice el ente y lo que se palpita en la calle
Pablo Méndez, desde la Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica del Neuquén, fue quien se tomó el trabajo de ponerle cifras y contexto a lo que se vivía dentro del parque. Para él, el evento funciona como un examen de producción a escala para los establecimientos de la ciudad y como un empujón directo a la hotelería y a la gastronomía locales, dos sectores que suelen mirar este tipo de fechas con el cronómetro en la mano. En la recorrida, en cambio, lo que uno se cruza son caras nuevas: gente que llegó desde Río Negro, familias neuquinas que eligieron almorzar ahí en lugar de cocinar en casa, y un grupo considerable de turistas que se acercó al predio usando el Bus Turístico que la Municipalidad habilitó especialmente durante el fin de semana, una decisión logística que, hay que decirlo, facilita muchísimo la llegada de quienes no están dispuestos a buscar estacionamiento en una zona céntrica que suele saturarse los sábados. La conjunción entre la palabra institucional y la experiencia concreta del visitante termina confirmando lo que uno intuye al caminar por cualquiera de los senderos del Jaime de Nevares en estas jornadas: que cuando la ciudad se propone mostrarse, lo hace sin guardarse nada.
Recomendación para quien piense repetir la experiencia el año que viene
Si algo aprendí recorriendo el predio y charlando con los puesteros, es que conviene llegar temprano, alrededor del mediodía, para aprovechar las clases magistrales con buena ubicación y almorzar sin esperar media hora cada pedido. A medida que avance la tarde, lo ideal es ir pensando en la reserva del restaurante local que uno quiera probar, porque las carpas cierran a una hora prudente y muchos platos se agotan antes del atardecer. Para la noche, ya con la música como protagonista, hay que ir preparado: Neuquén capital suele refrescar bastante cuando se hace tarde y el viento que baja del río Limay se siente incluso dentro del parque, así que un camperón liviano en la mochila no sobra. Y un último consejo práctico: consultar con el punto de información del Bus Turístico para volver al centro o al alojamiento sin tener que depender de un remise a hora pico, sobre todo después de las veintidós, cuando el movimiento sobre la calle se vuelve denso y la paciencia se acorta.
¿Ya tuviste la chance de conocer a Neuquén capital como destino gastronómico o fue esta tu primera vez en Confluencia de Sabores? Me encantaría que me cuentes qué lugares de la ciudad no te perdés en la próxima escapada hacia la región, porque cada vez que vuelvo descubro un rincón que me había quedado pendiente.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Sur Extremo Noticias