Saltar al contenido
Sur Extremo NoticiasSur Extremo Noticias ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.545,00 +0,65%Dólar blue $1.570,00 +0,96%Dólar MEP $1.544,40 +0,12%Riesgo país 675 pb +4,17%
MAR, 20 OCT 2026
Vida

Fiebre, golpes y pantallas: el ida y vuelta cotidiano que los pediatras atienden en los barrios

Cada 20 de octubre, la Argentina homenajea a los profesionales que acompañan la crianza desde el primer día de vida. Mitos, señales de alerta y consejos que los pediatras repiten a las familias en el consultorio.

AM
Ayelén MillaloncoSociedad y vida · · lectura 3 min
Fiebre, golpes y pantallas: el ida y vuelta cotidiano que los pediatras atienden en los barrios

El termómetro marca 38,5 y en la cocina de la casa de Marcela, en el barrio de Belgrano, empieza esa coreografía que ya casi se repite de memoria: el papá busca el ibupirén, la abuela pregunta si no será mejor una sopita, el nene llora, el perro ladra y uno termina dudando entre llevarlo a la guardia o esperar a que baje la fiebre. Marcela lo resume como puede, mientras acomoda la vianda del más chico para el colegio: "Acá en la isla uno termina aprendiendo a fuerza de bouts, y cuando tenés un pediatra que te escucha, todo cambia, porque te saca de la duda y te baja la ansiedad". Esa escena, multiplicada miles de veces en cada rincón del país, es la que vuelve a quedar en el centro de la escena con la llegada del Día Nacional de la Pediatría, que se conmemora cada 20 de octubre en recuerdo de la fundación de la Sociedad Argentina de Pediatría, allá por 1911.

Una de las sociedades más antiguas del mundo

La SAP se fundó el 20 de octubre de 1911, lo que la convierte en una de las sociedades pediátricas más antiguas del planeta: la Société Française de Pédiatrie se estableció en 1929 y la American Academy of Pediatrics en 1930. En 1973, durante un Congreso Mundial de Pediatría realizado en Argentina, se instituyó esa fecha como el Día Nacional de la Pediatría, una jornada para reconocer al profesional que sigue el crecimiento de los chicos desde los primeros días de vida hasta la adolescencia, combinando el control del niño sano con la atención cuando aparece una enfermedad.

Las preguntas que más suenan en el consultorio

  • Fiebre: los pediatras remarcan que la mirada tiene que puesta en el estado general del chico y en la causa del cuadro, no solamente en el número del termómetro. En bebés pequeños, o ante decaimiento, dificultad para respirar, llanto inconsolable o manchas en la piel, la consulta no puede esperar.
  • Golpes en la cabeza: pérdida de conocimiento, vómitos reiterados, dolor intenso, alteraciones de conducta o somnolencia inhabitual son señales que exigen una valoración sin demora.
  • Tos y vómitos: la automedicación puede sumar riesgos, sobre todo cuando se combinan productos con componentes similares, algo que los profesionales remarcan una y otra vez.
  • Alimentación: la frase "no come nada" atraviesa generaciones. El apetito varía según la edad, el crecimiento y el estado anímico, y la consulta ayuda a distinguir una selectividad pasajera de una situación que pide cambios concretos.
  • Pantallas, descanso y rutinas: en los últimos años se sumaron al listado de dúvidas habituales, junto con el sueño, el juego y la organización del hogar.
  • Bullying y ciberbullying: la SAP alerta que el acoso puede continuar fuera de la escuela a través de chats, redes y videojuegos, y suele manifestarse con cansancio, dolor abdominal, alteraciones del sueño o cambios de humor. La entidad distingue el acoso de un conflicto aislado por tres características centrales: la intención de causar daño, la repetición en el tiempo y la desigualdad de poder entre las partes.

Lo que las familias esperan que pase

Después de tantos años llevando a sus chicos al consultorio, Marcela tiene claro qué es lo que uno espera chaque vez que se sienta frente al pediatra y le cuenta el síntoma, el miedo o la duda: "Uno quiere irse con una explicación que se entienda, con algo concreto para hacer en casa y con la tranquilidad de que si algo se complica, hay un teléfono al que llamar". En eso, coinciden los profesionales, está la médula de la pediatría: acompañar, orientar y nunca dejar sola a la familia en ese camino que, desde el primer día de vida y hasta la adolescencia, se recorre mejor cuando hay alguien de confianza al lado.

AM
Ayelén MillaloncoSociedad y vida

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo