Saltar al contenido
Sur Extremo NoticiasSur Extremo Noticias ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.550,00 0,00%Dólar blue $1.565,00 0,00%Dólar MEP $1.563,90 0,00%Riesgo país 707 pb +0,43%
DOM, 25 OCT 2026
Vida

La primera autopsia digital de Argentina se realizó en San Martín y redefine la investigación forense

Una técnica que emplea imágenes de tomografía computada permite estudiar cadáveres sin intervenirlos de inmediato. En el Hospital General Manuel Belgrano, el procedimiento se aplicó por primera vez en el país dentro de una causa judicial, con autorización de la madre del joven fallecido y el respaldo de un protocolo provincial vigente desde 2024.

AM
Ayelén MillaloncoSociedad y vida · · lectura 4 min
La primera autopsia digital de Argentina se realizó en San Martín y redefine la investigación forense

La pantalla del tomógrafo se enciende en el Hospital Provincial Zonal General de Agudos General Manuel Belgrano, en San Martín, y ahí comienza un procedimiento que en Argentina todavía no tiene precedentes. El cuerpo de un joven de 20 años fue introducido, dentro de una bolsa mortuoria hermética, en un equipo de tomografía computada convencional. La meta era clara: obtener información forense sobre la muerte sin necesidad de una apertura inicial del cadáver, en una causa judicial que todavía seeks determinar si había tratarse de una muerte súbita. No es un detalle menor ni una curiosidad tecnológica; es el primer estudio de autopsia virtual realizado en el país, y muestra cómo una técnica pensada para reducir el intervenedimiento sobre el cuerpo también puede transformar la dinámica de una investigación, el vínculo con la familia y hasta la velocidad con la que un fiscal obtiene respuestas.

El procedimiento fue ordenado por el fiscal Gastón Larramendi y contó con la autorización de la madre del joven, quien pidió expresamente que la intervención sobre el cuerpo fuera la menor posible por razones religiosas. En ese contexto, la autopsia digital aparece no como una alternativa automática a la técnica tradicional, sino como una primera instancia que permite revisar información clave antes de decidir los pasos siguientes. El orden fue respetado: primero se evaluó el cuerpo mediante imágenes, y la autorización familiar quedó incorporada desde el arranque de la estrategia forense.

Una forma de observar el cuerpo sin abrirlo

La práctica se denomina virtopsia o autopsia digital y se apoya en un tomógrafo convencional con capacidad de reconstrucción tridimensional. Sobre las imágenes obtenidas, los profesionales pueden analizar fracturas, hemorragias cerebrales, embolias, presencia de cuerpos extraños como proyectiles y lesiones en tejidos u órganos, todo ello sin abrir el cadáver. Eso no significa que la autopsia tradicional quede descartada ni que el procedimiento reemplace por sí solo el estudio clásico; significa que, en muchos casos, la tomografía puede funcionar como una instancia previa que orienta la investigación y reduce la necesidad de intervenciones invasivas.

“Con la reconstrucción 3D tomográfica se podría evaluar el trayecto de un proyectil, lugar de entrada y salida, además de qué órganos o tejidos lesionó, sin tener que intervenir en el cadáver. Eso mitiga el dolor de la familia, disminuye los costos de los estudios médico forense y acelera los resultados.”Nicolás Rodríguez, director del hospital y especialista en diagnóstico por imágenes

Rodríguez explicó también una ventaja que, para mí, resulta central para entender por qué esta herramienta cambia la forma de trabajar: las imágenes quedan almacenadas en formato digital y pueden revisarse en cualquier momento durante la investigación. En una causa judicial, eso implica que un perito puede volver a mirar un detalle weeks después, contrastar hallazgos o reconstruir el trayecto de una lesión cuando las circumstances lo requieran, sin depender de una única lectura inicial ni de manipulates adicionales sobre el cuerpo. La reconstrucción tridimensional, además, permite seguir la trayectoria de una herida y estudiar áreas de difícil acceso; el procedimiento puede complementarse con punciones guiadas por imágenes para obtener muestras de tejidos.

  • El cuerpo fue introducido en el tomógrafo dentro de una bolsa mortuoria hermética, sin apertura inicial del cadáver.
  • La preparación del procedimiento demandó aproximadamente diez minutos y el estudio en sí, unos veinte minutos.
  • Las imágenes quedan guardadas en formato digital y pueden revisarse en cualquier momento durante la investigación.
  • El método no reemplaza automáticamente a la autopsia tradicional: funciona como una primera instancia que orienta el estudio forense y puede complementarse con punciones guiadas por imágenes.

El marco legal que hizo posible la práctica es un protocolo aprobado por la provincia de Buenos Aires en 2024 y firmado por el procurador general Julio Conte Grand. Ese protocolo autoriza a fiscales y médicos forenses a utilizar técnicas de diagnóstico por imágenes sobre cadáveres. En paralelo, el de referencia menciona un avance en el sentido de que, a nivel nacional, el Cu —la denominación del texto queda incompleta— también trabaja en Incorporar este tipo de herramientas. Lo que sí puede sostenerse con los datos disponibles es que, en Buenos Aires, la autorización administrativa existe desde 2024 y que el primer uso concreto en el país ya ocurrió, con todas sus derivadas finalize el caso judicial que motivó el estudio.

Hay algo deeply humano en el recorrido que esta historia. No hablo solamente de una mejora técnica o de una ganancia de eficiencia, aunque también las hay. Hablo de una madre que pidió que su hijo fuera tratado con la menor intervención posible, de un fiscal que construyó una estrategia mindful esa voluntad y de un equipo médico que usó la tecnología disponible para responder a una pregunta judicial sin convertir el procedimiento en una. La autopsy digital no borra el duelo ni reemplaza el trabajo de los forenses; ofrece, en cambio, otra manera de acompañar a la familia y de producir conocimiento con más cuidado. La expectation razonable es que este tipo de protocolos, una vez consolidada la experiencia del hospital de San Martín, se extienda a más investigaciones y que los resultados forenses lleguen antes a las fiscales y a los tribunales, con menos trauma para los deudos y con más precisión en cada informe. Acá en la isla, cada avance de este tipo nos recuerda que la justicia también se juega en el detalle: en cómo se respeta a quien quedó y en qué calidad de respuestas ledamnamos entregar.

AM
Ayelén MillaloncoSociedad y vida

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo