La última clase magistral de Rob Reiner: un Emmy póstumo que le debíamos
El director de "La princesa prometida" y "Cuando Harry encontró a Sally" se llevó el reconocimiento a mejor actor invitado en comedia por su papel en la cuarta temporada de "The Bear", apenas un año después de su muerte. Es el primer Emmy póstumo por actuación en pantalla desde 1995, cuando lo recibió Raúl Juliá.
Lo primero que uno piensa al enterarse de la noticia es que a veces la academia se toma su tiempo para hacer justicia. Y la verdad, en este caso, el tiempo que se tomó fue enorme: Rob Reiner, el hombre que nos hizo llorar con "Cuando Harry encontró a Sally" y nos hizo repetir mil veces "mi nombre es Íñigo Montoya, vos mataste a mi padre, preparate a morir", se llevó un Emmy póstumo por un papel que muchos subestimaron cuando se emitió, pero que terminó siendo su último y más conmovedor trabajo frente a la pantalla.
Un personaje silencioso, una actuación enorme
En la cuarta temporada de "The Bear" —que fue, vale aclararlo, la última de la serie— Reiner se calzó la piel de Albert Schnurr, un consultor empresarial que llega al restaurante del primo Carmy para ordenar un poco el caos y, de paso, ordenar también las ideas de quienes lo rodean. Sus escenas, casi siempre compartidas con Ebraheim (Edwin Lee Gibson), son de esas que parecen mínimas en el papel pero enormes en la pantalla: un señor mayor, con experiencia, que escucha más de lo que habla y que cuando habla deja una enseñanza.
El premio se entregó en la segunda noche de los Creative Arts Emmys, en el Peacock Theater de Los Ángeles, y la ovación del público, según cuentan los que estaban ahí, fue extendida. Imagino la escena: un teatro lleno de gente del rubro que sabe perfectamente lo que significa perder a un colega así, y que entiende que este reconocimiento llega tarde pero llega.
Una categoría con pesos pesados
Reiner no era un improvisado en esto: ya se había llevado un Emmy por su inolvidable Michael "Meathead" Stivic en "All in the Family", el hijito político de Archie Bunker que le dio la primera fama. En 2024, además, había vuelto a estar nominado, esta vez como director y productor de un documental, lo que demuestra que nunca dejó de trabajar, nunca dejó de crear, hasta el final.
Adiós a un gigante
Rob Reiner murió el 14 de diciembre de 2025 en su casa de Los Ángeles, junto a su esposa Michele Singer Reiner. Tenía 78 años. Su trayectoria, enorme, abarcó la actuación, la dirección y la producción, con clásicos absolutos como "La princesa prometida", "Cuando Harry encontró a Sally", "Misery" y "Algunos hombres buenos" entre sus trabajos más recordados. Pero si me permiten la opinión, lo más lindo de este final es que el Emmy lo encontró en un papel chico, en una serie que no es suya, interpretando a un personaje que enseña a otros a cerrar bien un negocio. Como si la ficción hubiera querido devolverle, en su última aparición, un poco de la sabiduría que él repartió durante décadas. Quedate cerca del portal: cuando se sepa cómo se televisará la entrega especial en su homenaje, te vamos a contar horario y por dónde verlo. Mientras tanto, yo voy a poner "La princesa prometida" esta noche, en su honor.
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