Sumar inteligencia artificial a una empresa sin perder puestos: por dónde empezar
Un diagnóstico de tareas, herramientas pagadas por uso y pruebas a pequeña escala permiten avanzar sin recortar personal, según especialistas del sector.
Incorporar inteligencia artificial en una organización no exige una transformación total ni una inversión inicial masiva. El punto de partida, según el planteo que recoge esta nota, es identificar qué actividades consumen horas sin agregar valor real, como las clasificaciones iniciales, las consultas frecuentes y las revisiones de documentos.
Probar en pequeño y pagar por uso
Muchas de las soluciones disponibles hoy se ofrecen como servicio. Eso permite a una empresa arrancar con un caso de uso puntual y ampliar el despliegue solo si los resultados lo justifican. Javier Cordero, vicepresidente y director de Red Hat para el norte de Latinoamérica, lo resumió así:
“«Varias soluciones se pueden pagar como un servicio y las compañías pueden empezar a usar la inteligencia artificial y de ahí desplegarla masivamente si lo quisieran».”Javier Cordero, Red Hat
Para Cordero, el primer paso es atar la herramienta a un problema concreto, ya sea mejorar la atención al cliente, acelerar la revisión de documentos, anticipar la demanda o reducir tiempos en una operación interna. Sin ese foco, aclaró, la tecnología queda sin dirección.
Qué mirar antes de expandir un proyecto
- Qué tareas consumen tiempo sin aportar valor real dentro del proceso.
- Si existe un problema concreto que la herramienta debe resolver.
- Qué resultados arroja el caso de uso piloto frente a lo esperado.
- Si la solución se contrata como servicio y permite escalar de forma gradual.
- Quién revisa las respuestas generadas por los modelos, ya que pueden contener información incorrecta.
Sobre el impacto en el empleo, Cordero sostuvo que los casos de negocio se basan en ahorros, eficiencia y eficacia, y no necesariamente en reducir personal. Según su explicación, las funciones que suelen automatizarse son aquellas que no agregaban valor por la tarea en sí, como las clasificaciones iniciales o las consultas que siguen reglas fijas. El personal, en cambio, pasa a concentrarse en trabajo que requiere criterio, conocimiento del negocio y supervisión.
El rol del criterio humano
La nota subraya que el juicio de las personas sigue siendo necesario, en particular para revisar respuestas de modelos que pueden producir información errónea. El material de base remite a un concepto de supervisión humana sobre estos sistemas, aunque el desarrollo de ese punto no llega a completarse en el texto disponible.
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