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LUN, 14 SEPT 2026
Entretenimiento

Tini se la juega en El Salvador: la noche en que la FUTTURA se detuvo para hablar de la depresión

En medio de su gira internacional, la cantante argentina pausó el show en San Salvador para contar algo que hasta ahora había mantenido fuera del escenario: que atravesó una depresión diagnosticada y que sigue en tratamiento. Un momento crudo, emotivo y pensado para quien esté pasando por lo mismo.

SP
Sofía ParedesCultura y espectáculos · 14 DE SEPT DE 2026 · lectura 5 min

Lo que arrancó como una fecha más de la gira FUTTURA terminó convertiéndose en una de esas noches que quedan grabadas en la memoria del público, y me animo a decir que también en la de la propia Tini Stoessel. La artista argentina, que viene recorriendo América con un show que ya pasó por varias ciudades, eligió el escenario salvadoreño para hacer algo que no es habitual en el pop: bajar un cambio, tomar el micrófono y hablar de lo que le duerde a una misma. Y lo dijo sin filtro, casi como una amiga que te mira a los ojos y te cuenta lo que le cuesta contar.

Un mechón de pelo y el peso de exponerse

Tini vinculó ese momento personal con el proceso creativo de Un mechón de pelo, el álbum que editó en 2024. Contó que en su momento el disco le generó algo parecido al miedo, porque la obligaba a mostrar facetas suyas a las que no estaba acostumbrada a poner en palabras. "No sé si miedo, pero evidentemente no era algo a lo que yo estuviera acostumbrada a exponer, a decir", reconoció desde el escenario, y ahí nomás se ganó un aplauso largo, de esos que suenan distinto, más sentido, menos de fan y más de complicidad.

“Yo pasé por un proceso que se llama depresión diagnosticado, y a día de hoy sigo con psiquiatra, con psicóloga.”Tini Stoessel

Esa fue la frase que cambió el clima de la noche. La cantante, que pocas veces se había referido al tema con tanta claridad, les habló directamente a las miles de personas que la escuchaban en el venue salvadoreño. No lo dijo como un anuncio publicitario ni como un posteo de redes, sino parada en el escenario, con la voz un poco más baja de lo habitual, como cuando uno se sincera con alguien en confianza. Y al mismo tiempo dejó en claro algo que a veces se pierde en el ruido mediático: que el acompañamiento profesional existe y que pedirlo no es debilidad.

Amigas, equipo y público: la red que sostiene

Como buena argentina criada en contextos donde la amistad se mide en años y no en likes, Tini hizo una pausa para nombrar a las personas que la bancaron en el proceso. "A día de hoy sigo con mis amigas de toda la vida, con mi equipo de prensa que me acompaña hace muchos años y con todos ustedes", dijo, y en esa enumeración quedó claro que para ella la recuperación no es un asunto individual ni un trabajo solitario: es una construcción colectiva, de las que se sostienen con mensajes a cualquier hora, mates compartidos y llamadas que nadie más entiende.

  • Reconoció públicamente que atraviesa una depresión diagnosticada.
  • Confirmó que continúa en tratamiento con psiquiatra y psicóloga.
  • Relacionó esa etapa con la grabación de Un mechón de pelo (2024).
  • Agradeció a su círculo íntimo y al público como pilares del proceso.
  • Pidió a quienes estén pasando por algo similar que busquen ayuda profesional.
  • Cerró su mensaje con un pedido: darse una segunda, tercera o cuarta oportunidad para volver a empezar.
“Dejar estas versiones de uno mismo para convertirse en una diferente, pero de alguna manera poder convertir esos dolores en entendimiento, en aprendizaje, en algo que no querés que se vuelva a repetir en su vida, es muy valiente.”Tini Stoessel

También dejó una definición que me parece de las más lúcidas que escuché en mucho tiempo sobre los procesos de salud mental. Dijo que esos dolores, cuando uno los trabaja, se pueden transformar en aprendizaje, en entendimiento, en una decisión firme de que ciertas cosas no se repitan. Y remató con una idea que condensa todo su mensaje: "Al final siempre es uno el que, más allá de todas las personas que estén alrededor, se termina salvando." Una frase que en otros contextos podría sonar solitaria, pero que en boca de una piba de 28 años que está haciendo gira por América con un disco bajo el brazo, suena a la síntesis perfecta de un aprendizaje que llevó tiempo.

Hablar de salud mental, todavía un acto de coraje

Antes de volver al ritmo del show, Tini se tomó un momento para reflexionar sobre algo que sigue vigente en buena parte de Latinoamérica: que hablar de salud mental todavía carga con un peso extra, como si nombrar lo que a uno le pasa fuese motivo de vergüenza. "Creo que hablar de salud mental para muchas personas quizás sigue siendo un tabú, pero es una realidad e importante para todos nosotros", sostuvo. Y agregó, casi como una instrucción cariñosa: "Hay que adentrarse en ese mundo, aunque cueste, e intentar estar mejor." Para mí, esa es la parte que más me llegó: la idea de que pedir ayuda no es un fracaso, es un acto de valentía enorme, sobre todo cuando uno está acostumbrado a ser el que sostiene a los demás.

“Si hay alguien acá que está pasando por algo, dense una segunda, una tercera, una cuarta oportunidad para volver a empezar.”Tini Stoessel

Cerró el bloque con un mensaje que funcionó como manto para cualquiera que estuviera pasando por un momento complicado esa noche, o cualquier noche. Esa invitación a darse oportunidades, a no quemarse las chances propias, es de las cosas más simples y a la vez más poderosas que puede decir alguien que pasa por un escenario frente a miles de desconocidos. Después de ese tramo, Tini retomó el show y la FUTTURA siguió su curso, pero algo había cambiado en el aire: ese público ya no la miraba solo como la chica de las coreografías perfectas, sino como alguien que se animó a mostrar una parte que duele y que, justamente por eso, sana.

SP
Sofía ParedesCultura y espectáculos

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