Casi USD 45.000 millones en guardapolvos: la fiebre del dólar ya se lleva puesta cualquier anuncio de pesos
En apenas quince meses, 1,7 millones de argentinos compraron USD 44.437 millones en billetes desde que se levantó el cepo, mientras que las ventas no llegaron a USD 6.557 millones. El Banco Central registró en julio el segundo mes con mayor compra neta desde la apertura, en un escenario donde el campo sostiene la liquidez.
USD 44.437 millones. Ese es el tamaño exacto de la compra bruta de dólares billete que hicieron las personas físicas entre abril de 2025, cuando se liberó el acceso al mercado de cambios, y julio de 2026, según el informe de Evolución del Mercado de Cambios del Banco Central. La cifra, que supera cómodamente los USD 44.000 millones, equivale a decenas de reservas internacionales, a varias cosechas récord y a muchísimo más de lo que cualquier funcionario se atrevió a pronosticar en el momento en que se anunció el fin del cepo. En apenas quince meses, el atesoramiento de divisas pasó de ser una práctica restringida a convertirse en una costumbre masiva: unos 1,7 millones de personas compraron dólares solo en julio pasado, alrededor de 300.000 más que en mayo.
Lo más elocuente, sin embargo, no está en el volumen sino en la proporción. En el acumulado de esos quince meses, las personas físicas vendieron USD 6.557 millones. Es decir, por cada dólar que alguien ofreció en el mercado formal, otros compradores se llevaron 6,78 dólares. La relación entre oferta y demanda minorista se mantiene estable en los últimos meses y describe con precisión el comportamiento de una economía que, aun pudiendo comprar libremente, eligió dolarizarse de manera sistemática. No es una anécdota: es una señal de desconfianza estructural, de un país que no termina de creerle a su propia moneda.
Julio, el mes que empujó la estadística
Julio de 2026 quedará registrado como el segundo mes con mayor compra neta de dólares por parte de personas desde la apertura del mercado. El resultado neto fue de USD 2.916 millones a favor de la demanda, una cifra que solo fue superada por septiembre de 2025, cuando se acumularon USD 5.130 millones en plena antesala de las elecciones legislativas de medio término. El mes pasado, las compras brutas llegaron a USD 3.319 millones, mientras que las ventas totalizaron USD 404 millones, con unos 697.000 vendedores.
El recorrido mensual muestra un patrón claro. En abril de 2025, el primer mes de apertura, alrededor de un millón de personas compraron USD 2.077 millones. Mayo cerró en USD 2.283 millones, junio en USD 2.468 millones y julio de ese año en USD 3.473 millones. Tras la baja de agosto (USD 2.448 millones) y el pico de septiembre, el volumen se estabilizó entre USD 2.000 millones y USD 2.700 millones durante el verano y el otoño de 2026, hasta retomar impulso en julio pasado.
El campo sostuvo la oferta y el Estado miró para otro lado
En el otro extremo del mostrador, el sector agropecuario volvió a ser el principal proveedor neto de divisas. Oleaginosas y Cereales registró ventas netas por USD 3.505 millones en julio, apuntalando la liquidez que permitió absorber la demanda minorista sin sobresaltos en el tipo de cambio. Es decir, una vez más, la soja y el maíz financiaron la dolarización de los ahorristas, mientras el resto de la economía productiva siguió sin generar los dólares genuinos que el país reclama desde hace décadas.
“Comprá dólares mientras puedas, que esto no dura”Roberto, minero jubilado de San Juan
La aceleración de julio, además, se explica por la entrada de nuevos participantes: 1,7 millones de compradores, unas 300.000 personas más que en mayo. Quienes se sumaron al mercado formal parecen haberlo hecho para resguardar sus ahorros en lugar de recurrir a otras alternativas, en un contexto donde las colocaciones en pesos siguen sin ofrecer retornos reales convincentes frente a la inflación residual y la incertidumbre electoral.
- Abril de 2025 a julio de 2026: compras brutas por USD 44.437 millones y ventas por USD 6.557 millones.
- Julio de 2026: 1,7 millones de personas compraron USD 3.319 millones; 697.000 vendieron USD 404 millones.
- Compra neta de julio: USD 2.916 millones, el segundo registro más alto desde la apertura.
- Septiembre de 2025: pico histórico con USD 5.130 millones de compra neta, antes de las legislativas.
- Sector agropecuario: USD 3.505 millones de ventas netas en julio, principal sostén de la oferta.
El actual gobierno prometió, al lanzar la apertura del cepo, que los argentinos iban a volver a confiar en el peso y que el ahorro en moneda local sería competitivo. Quince meses después, la respuesta la dieron los hechos: casi USD 45.000 millones comprados contra apenas USD 6.557 millones vendidos. El mensaje de las familias argentinas es inequívoco, y no necesita traducción económica para entenderse. La pregunta que Buenos Aires debería responder, antes de seguir emitiendo promesas, es simple y brutal: ¿cuántos meses más de fiebre compradora está dispuesta a financiar con la cosecha, hasta que la soja deje de alcanzar?
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