Sur Extremo Noticias  Buscar
Dólar oficial $1.530,00 0,00%Dólar blue $1.540,00 0,00%Dólar MEP $1.525,30 0,00%Riesgo país 490 pb -0,81%
DOM, 06 SEPT 2026
Vida

Cecilia Garraffo, la científica argentina que entrena máquinas para perseguir vida en las estrellas

Creció en Belgrano, se anotó en Actuario y terminó al frente de un instituto en Harvard que aplica inteligencia artificial a la astronomía. En su paso por Buenos Aires, dejó una certeza provocadora: estadísticamente, lo raro sería que estemos solos.

AM
Ayelén MillaloncoSociedad y vida · 5 DE SEPT DE 2026 · lectura 4 min

Son las diez de la mañana de un martes cualquiera en el centro de Buenos Aires y en un aula del ITBA, un puñado de estudiantes escucha con los ojos bien abiertos a una mujer de voz pausada que les habla desde una pantalla. Del otro lado, conectada desde Estados Unidos, está Cecilia Garraffo, la astrónoma argentina que hoy dirige el Instituto AstroAI, un laboratorio que funciona adentro del Centro de Astrofísica de Harvard y Smithsonian y que se dedica, básicamente, a enseñarle a las computadoras a mirar el cielo con ojos nuevos. La charla es un seminario técnico, pero el tema que la trajo a dar el reportaje vuelve a colarse una y otra vez: ¿hay vida en otros lugares del universo? Y, si la hay, ¿podemos encontrar nosotros una forma de detectarla?

Acá en la isla, para quienes seguimos de cerca los caminos de la ciencia nacional, Garraffo es un nombre que aparece cada vez con más fuerza en los papers internacionales, en las distinciones académicas y, ahora también, en las conversaciones de pasillo. Pero el recorrido que la trajo hasta acá no fue una línea recta. Todo empezó en Belgrano, donde se crio y donde terminó el secundario sin tener todavía muy claro qué quería estudiar. Se anotó en Actuario en la Universidad Nacional de La Plata porque se le daba bien la matemática y le parecía una carrera con salida laboral. Llegó hasta tercer año y ahí, cuenta ella misma, algo cambió.

Cuenta que la lectura de varios libros de Stephen Hawking y el impacto que le dejó la película Contacto la empujaron a pegar el volantazo: se cambió a Astronomía y, desde entonces, no volvió a dudar. Hizo el doctorado en Física en la UBA y después se fue a Estados Unidos, donde completó dos posdoctorados, uno en astrofísica computacional y otro en inteligencia artificial. Una formación que, mirándola en retrospectiva, parece escrita para el trabajo que hoy la obsesiona: cruzar machine learning con la búsqueda de vida extraterrestre.

La pregunta que obsesiona a los astrónomos

Sobre la pregunta de si hay vida en otros lugares del universo, su respuesta es directa y la repite casi tal cual cada vez que alguien se la formula. Pienso que hay vida en otros lugares del Universo. No puedo probarlo. Pero es una cuestión estadística. Lo raro sería que no hubiera más vida que la que conocemos. Cuando le pedimos que aclare a qué llama vida, no se queda en los marcianos verdes de la ciencia ficción: aclara que habla desde una bacteria hasta un virus, cualquier forma de actividad biológica que podamos registrar. Y baja las expectativas sobre el contacto: las distancias en el universo hacen poco probable cualquier tipo de comunicación, incluso si existiera vida inteligente.

Inteligencia artificial propia, sin atajos comerciales

En el instituto que dirige no usan herramientas comerciales de inteligencia artificial. Desarrollan sus propios modelos, ajustados a los problemas de la astronomía. Lo que más le importa a Garraffo de esos sistemas no es la velocidad con la que procesan datos, sino la capacidad de encontrar patrones que nadie estaba buscando. Podemos intencionalmente buscar patrones que no conocemos ni sabemos que están ahí, explicó. El contexto lo da el Observatorio Vera Rubin, en Chile: en una sola jornada de observación produce la misma cantidad de datos que todo lo acumulado a lo largo de la historia de la astronomía. Procesar esa información sin herramientas de IA, dice, directamente sería imposible.

Cómo se busca vida, molécula por molécula

  • Se analizan biosignaturas, señales químicas en la atmósfera de planetas lejanos que podrían indicar actividad biológica.
  • Entre las moléculas candidatas, la más nombrada es el oxígeno, aunque medirlo en atmósferas lejanas es técnicamente difícil con los instrumentos actuales.
  • La idea es cruzar esos datos químicos con los modelos de IA desarrollados en el Instituto AstroAI para encontrar patrones imposibles de ver a ojo o con métodos tradicionales.

En lo formal, este año Garraffo recibió el Premio Presidencial a la Trayectoria Temprana para Científicos e Ingenieros, la distinción más alta que otorga el gobierno de Estados Unidos a profesionales en las primeras etapas de su carrera. Un reconocimiento enorme para una investigadora que, en las charlas informales con colegas argentinos, sigue hablando como si todavía fuera la chica de Belgrano que se sentaba a leer a Hawking en el sillón de su casa. De cara a lo que viene, lo que ella espera es lo mismo que esperamos muchos de nosotros que miramos el cielo desde esta esquina del mundo: que alguna de esas máquinas que están entrenando encuentre, en algún archivo de datos que aún nadie miró, la firma de algo vivo flotando en una atmósfera a millones de kilómetros de acá.

AM
Ayelén MillaloncoSociedad y vida

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo