Sur Extremo Noticias  Buscar
Dólar oficial $1.530,00 0,00%Dólar blue $1.540,00 0,00%Dólar MEP $1.525,30 0,00%Riesgo país 490 pb -0,81%
DOM, 06 SEPT 2026
Vida

Dos esquiadores se salvaron por muy poco del avance de una avalancha en el filo del Chapelco

Sucedió el jueves por la tarde, en un sector del cerro que no está habilitado para la práctica del deporte. La masa de nieve avanzó a gran velocidad por la ladera y los protagonistas del susto lograron alejarse a tiempo. No hubo heridos.

AM
Ayelén MillaloncoSociedad y vida · 5 DE SEPT DE 2026 · lectura 4 min

Son las últimas horas de la tarde del jueves y la luz empieza a quedar chica sobre el Cerro Chapelco, acá en la zona cordillerana de San Martín de los Andes, cuando una enorme masa de nieve se decide a soltar amarras y bajar rugiendo por la ladera. El escenario parece de película, pero fue completamente real: un deslizamiento de gran escala se desprendió del filo posterior del cerro, a casi mil novecientos ochenta metros sobre el nivel del mar, en un sector que no está habilitado para esquiar ni para que la gente circule por ahí.

Lo más llamativo del episodio es que dos personas que estaban haciendo un descenso en zigzag muy cerca de ese punto quedaron a apenas unos metros del avance de la nieve, según relataron luego desde el propio complejo deー, perdón, del propio complejo de, bueno, desde el centro de esquí. La buena noticia es que ambas lograron alejarse a tiempo y, según el parte oficial, salieron ilesas, sin un rasguño. Nosotros, que tantas veces escuchamos historias que terminan mal en la montaña, esta vez podemos contar una que terminó con un susto grande y nada más.

Qué pasó y cómo se actuó

La avalancha se generó en lo que los guardaparques llaman el sector posterior del filo del Chapelco, una zona que queda por fuera del dominio esquiable habilitado, sin señalización, sin pistas marcadas y sin permiso para transitar. En el momento del desprendimiento, dos esquiadores estaban descendiendo por las cercanías y terminaron muy próximos al frente de nieve. La secuencia fue registrada en video por personas que se encontraban en las inmediaciones y esas imágenes muestran la velocidad impressionnante, impresionante, con la que la masa blanca avanzó ladera abajo, mientras los protagonistas se corrían a un costado para evitar ser arrastrados.

Apenas se detectó el movimiento, el complejo activó el protocolo de seguridad previsto para este tipo de contingencias. Eso significó, en la práctica, mantener despejada el área, impedir el ingreso de cualquier otra persona y empezar a evaluar la estabilidad de la montaña, tarea que normalmente queda en manos de los equipos de patrulla y de los especialistas en seguridad de nieve. La orden interna fue clara: nadie vuelve a pisar ese sector hasta que haya condiciones seguras.

Por qué se suelta la nieve en la montaña

Una avalancha no aparece porque sí, aunque a veces lo parezca. Se produce cuando una masa de nieve pierde estabilidad sobre una pendiente y empieza a deslizar. Los factores que pueden disparar el fenómeno son varios y, en general, se combinan entre sí: la acumulación de capas de nieve con distinta consistencia, los cambios bruscos de temperatura, el viento que redistribuye la nieve hacia ciertos puntos de la ladera y, por supuesto, la inclinación del terreno. Cuando esas capas no se pegan bien entre sí y se suma el peso de una persona pasando por un sector no habilitado, alcanza con muy poco para que todo se venga abajo.

  • Capas de nieve con distinta consistencia que no se adhieren bien entre sí.
  • Cambios de temperatura que debilitan la estructura interna del manto nivo.
  • Viento que transporta y acumula nieve en zonas puntuales de la ladera.
  • Inclinación pronunciada del terreno, uno de los desencadenantes clásicos.
  • Paso de personas por sectores no habilitados, que agrega sobrecarga sobre la nieve.

El llamado de atención del complejo

Las autoridades de Chapelco, en línea con lo que costumam repetir los centros de esquí de todo el mundo, aprovecharon el episodio para recordar algo que parece de sentido común pero que muchas veces se olvida cuando uno está arriba, con los esquís puestos y la adrenalina a full: el filo del cerro es uno de los puntos más altos del Chapelco y ese sector no está señalizado ni autorizado para la práctica del esquí. La recomendación es bien concreta, y la repito textual porque vale: quedarse dentro de las zonas habilitadas y respetar al pie de la letra las indicaciones del personal especializado, esos pibes y pibas de las patrullas que muchas veces uno ve desde la cola del telesilla y a los que no siempre les hace caso.

Después de nevadas intensas, el viento se encarga de redistribuir la nieve hacia ciertos puntos del filo y de generar acumulaciones que pueden volverse muy inestables cuando la adherencia entre capas es débil. Por eso los centros de, de los centros de esquí, delimitan con precisión las zonas seguras y piden, con razón, que nadie se aventure afuera de ellas. La temporada en Chapelco se extiende hasta el 30 de septiembre y todavía queda mucha montaña por disfrutar, así que la mejor forma de hacerlo es quedarse donde corresponde y dejarse guiar por quienes saben cómo se lee la nieve en cada momento del día.

AM
Ayelén MillaloncoSociedad y vida

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo