Huawei redobla la apuesta con la MatePad Pro Max: una tablet pensada para jugar, mirar y crear sin parar
Pantalla OLED 3K, 60 fps estables en juegos exigentes y seis altavoces: la nueva tablet de la marca china llega a Argentina con un perfil que busca seducir tanto a gamers como a creadores de contenido. Acá, todo lo que hay que saber antes de poner la mano encima.
Como suele decir Gustavo Cerati cuando le preguntaban por la tecnología del estudio, lo que importa no es el equipo sino cómo te hace sentir la música. Y la verdad es que, sentado frente a la MatePad Pro Max que acaba de presentar Huawei, algo de esa sensación aparece: uno tiene la sensación de estar delante de un aparato que entiende lo que el usuario quiere hacer, sin pedir permisos ni explicaciones. Porque lo que la marca china acaba de poner sobre la mesa con esta tablet es, básicamente, un dispositivo que se anima a todo: trabajar, mirar series, dibujar, jugar títulos pesados y hasta reemplazar la compu en un viaje. Te cuento, desde adentro, qué trae y por qué promete sacudir el segmento.
Una pantalla que se luce (literalmente)
Lo primero que llama la atención cuando la sacás de la caja es el grosor: apenas 4,7 milímetros, con un peso total de 509 gramos. Para tener una referencia, es como sostener un cuaderno universitario grande. Adentro de ese cuerpo tan finito late un panel OLED flexible de 13,2 pulgadas con resolución 3.000 × 2.000 píxeles, lo que la compañía enmarca dentro de la categoría 3K. El brillo máximo llega a 1.600 nits y la relación de contraste es de 2.000.000:1, una cifra que en la práctica se traduce en negros profundos y colores que no se desinflan cuando hay mucha luz de por medio. Es justo lo que uno espera de un OLED bien calibrado: las escenas oscuras de un juego como Honkai: Star Rail dejan ver detalles que en otras pantallas se pierden en un mar de grises.
La guinda la pone el tratamiento PaperMatte, un grabado a nanoescala sobre el cristal que dispersa la luz directa y elimina los reflejos. Más allá de lo técnico, lo que se siente al usarla es una superficie de tacto suave, que reduce la fatiga visual y, cuando agarrás el lápiz M-Pencil Pro, ofrece la fricción justa para que el trazo parezca escrito sobre papel. La latencia es prácticamente imperceptible, algo clave para dibujantes y diseñadores.
Rendimiento: 60 fps estables en los juegos pesados
- Chip HiSilicon Kirin de ocho núcleos, con 12 GB de RAM.
- Puntaje en Geekbench 7: 2.521 en mononúcleo y 5.025 en multinúcleo.
- En la API gráfica Vulkan: 2.565 puntos, suficiente para gaming móvil estándar.
- Genshin Impact: 60 fps estables con calidad "Muy Alta".
- Honkai: Star Rail: 60 fps en ajustes altos, con caídas solo en animaciones muy cargadas.
- Asphalt Legends: 60 fps constantes en configuración máxima.
Mirá, te lo digo sin vueltas: si sos de los que pasan horas en Genshin o en Asphalt, sostener 60 cuadros por segundo en calidad alta no es un dato menor. Lo probaron en títulos exigentes y la experiencia fue fluida, sin esos tirones que arruinan una partida competitiva o un momento épico. El chip está claramente orientado al uso intensivo, aunque queda un escalón por debajo de los procesadores pensados exclusivamente para alto rendimiento gráfico.
Sonido, batería y todo lo demás
El sistema de audio de seis altavoces distribuidos entrega volumen generoso y sin distorsión en frecuencias altas, algo que se nota especialmente en series con bandas sonoras cargadas o en juegos con efectos espaciales. La batería es de 10.400 mAh con carga rápida de 66 W, una combinación que, según las pruebas, da para jornadas extensas sin andar buscando el enchufe. En el apartado fotográfico, incorpora una cámara principal de 50 MP con video en 4K y una frontal de 12 MP para videollamadas. La conectividad se completa con un puerto USB 3.1, que permite transferencias rápidas y conexión de periféricos.
Entonces, ¿la pantalla antirreflejos y los 60 fps son suficientes para que esta tablet desplace a la competencia? Mi impresión, después de repasar los números y las pruebas, es que la MatePad Pro Max no intenta competir de igual a igual con las tablets más caras del segmento premium: lo que busca es ocupar ese espacio enorme que existe entre la tablet para mirar Netflix y la estación de trabajo profesional. Y en ese medio, con esta combinación de pantalla OLED 3K, buen sonido, lápiz con baja latencia y rendimiento sólido en juegos, tiene argumentos de sobra para seducir a gamers, creadores de contenido y a quien simplemente quiera un equipo versátil sin vender un riñón.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo
Sur Extremo Noticias