Celine Dion volvió a cantar en París y se quebró de emoción frente a un estadio que la esperaba hace seis años
La cantante canadiense reabrió su carrera con una residencia de 16 funciones en el Plenitude Arena, tras el diagnóstico de síndrome de la persona rígida que la había apartado de los escenarios. Una noche de lágrimas, gratitud y un repertorio que mezcló francés e inglés.
"Me había prometido no llorar. No cumplo mis promesas." Con esa frase, a los pocos segundos de arrancar el show, Celine Dion le terminó de confirmar a las casi veinte mil personas que colmaron el Plenitude Arena que la de anoche no iba a ser una noche más. La artista canadiense volvió a subirse a un escenario después de seis años de silencio y lo hizo en las afueras de París, donde anoche inauguró una residencia que se perfila como uno de los regresos más esperados de la música internacional de los últimos tiempos.
Antes de que sonara la primera estrofa, el recinto ya tenía una temperatura particular. El Plenitude Arena, un estadio cubierto inaugurado hace poco en la comuna de Saint-Denis, al norte de la capital francesa, se llenó de banderas, cartelitos y teléfonos en alto. Cuando las luces bajaron y arrancaron las primeras notas de On ne change pas, uno de sus clásicos cantados en francés, la emoción le ganó a Dion antes de terminar la introducción. Tuvo que hacer una pausa, mirar al público y dejar que las lágrimas hicieran el trabajo que la voz no podía hacer en ese momento.
On ne change pas, el arranque en francés
Esa elección no fue casualidad. La artista arrancó la noche con un tema grabado originalmente en el mercado francófono, en un gesto que funcionó como declaración de intenciones: la residencia, titulada justamente Comme un premier jour, está pensada para el público europeo y, sobre todo, para el francés. Recién después, el repertorio se abrió a sus grandes hits en inglés. La secuencia funcionó como un puente entre dos mundos: el de la cantante que en los años noventa se convirtió en fenómeno global y el de la artista que, ya consolidada, nunca perdió el vínculo con su audiencia de habla francesa.
“Al convivir con ello día tras día, he llegado a aceptarlo. Y he decidido convertirlo en mi razón de vivir.”Celine Dion, sobre el síndrome de la persona rígida
El regreso llega después de un parate largo y doloroso. En 2022, la cantante contó públicamente que le habían diagnosticado el síndrome de la persona rígida, una enfermedad neurológica y autoinm poco frecuente que compromete el control muscular y puede provocar espasmos severos. La condición la obligó a cancelar una gira completa y a mantenerse alejada de los escenarios durante años. Anoche, frente al público, habló de ese proceso sin esconder nada: contó cómo tuvo que reaprender a convivir con un cuerpo que muchas veces no respondía como ella quería, y cómo ese recorrido se terminó convirtiendo en motor de su vuelta.
También hubo lugar para el agradecimiento. La artista recordó la promesa que se había hecho en los peores momentos del tratamiento y la cumplió delante de su público: "Prometí volver, regresar a los escenarios. Así que aquí estoy: cantando para ustedes y para mí, ¡cantando en vivo!". El estadio respondió con una ovación que, según relataron los presentes, se extendió varios minutos. Para los fans europeos, muchos de los cuales habían viajado desde distintos países, la espera había sido larga y el desahogo fue colectivo.
Una residencia a dos tiempos
El cierre de la primera noche llegó con una frase que funcionó como síntesis de toda la velada: "Muchas gracias. Acabo de cumplir un sueño." Dicho en español rioplatense, lo que pasó anoche en Saint-Denis fue, simple y llanamente, un partido de vuelta con final feliz: la cantante que nunca había terminado de irse volvió a pisar el escenario que nunca había querido abandonar y, esta vez, se dejó querer sin guardarse nada.
Información útil para el público argentino
Para quienes quieran seguir de cerca el regreso, la residencia se desarrolla en el Plenitude Arena de Saint-Denis, al norte de París, con funciones entre septiembre y octubre de 2026 y otra tanda en mayo de 2027. Las entradas se consiguen únicamente a través de la plataforma oficial del recinto y los precios arrancan en valores similares a los de las grandes giras europeas. Para llegar desde el centro de París, la opción más cómoda es el metro línea 13 hasta la estación Saint-Denis Pleyel, a pocos minutos caminando del estadio. Como la demanda superó ampliamente la oferta, se recomienda moverse con anticipación y estar atentos a futuras fechas adicionales.
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