Sur Extremo Noticias  Buscar
Dólar oficial $1.535,00 +0,00%Dólar blue $1.555,00 +0,00%Dólar MEP $1.537,00 +0,00%Riesgo país 509 pb +0,00%
JUE, 27 AGO 2026
Entretenimiento

Cuando el rumor se impone al desmentido: De Brito y Granados se cruzaron al aire y en redes por OLGA

Un trascendido sobre la venta del canal derivó en un ida y vuelta que expone una zona gris del periodismo de espectáculos: qué hacer cuando la fuente niega la información y aun así la versión sigue circulando.

SP
Sofía ParedesCultura y espectáculos · 27 DE AGO DE 2026 · lectura 4 min
waftg

Te lo resumo así, como si estuviéramos charlando en la cocina: durante los últimos días se armó un cruce entre Ángel de Brito y Migue Granados que tiene más capas que una torta de matambre, y todo arrancó por un rumor sobre la supuesta venta de OLGA, el canal de streaming que el propio Granados conduce y que se convirtió en una de las usinas de contenido más frescas de la Argentina reciente. Lo que empezó como un trascendido terminó en chicana pública, memes incluidos, y dejó al descubierto una discusión que excede a los protagonistas: ¿qué pasa cuando alguien desmiente algo en privado y el rumor igual sale al aire?

El rumor que nunca termina de morir

La versión que circuló señalaba que Granados habría vendido su participación en OLGA. En su ciclo de streaming, De Brito lo trató como un trascendido y hasta aclaró, textual, que le había preguntado al propio Migue y que este le había confirmado que no había vendido nada. Hasta ahí, todo prolijo. El problema fue el paso siguiente: De Brito igual sostuvo la hipótesis, sugiriendo que la operación habría involucrado una cifra importante, que Granados se quedaría en el canal pero sin conducir a diario, supuestamente por cansancio. O sea, tomó el "no" como punto de partida para construir un "sí, pero".

Granados explotó desde la red social X con un recorte del segmento y una frase que resume todo el fastidio: "El tipo pregunta en privado. Le contás que no y cuenta que sí". Traducido: le molesta que su negativa no haya alcanzado para frenar la bola de nieve. Es un clásico de nuestra prensa de espectáculos: el desmentido convive eternamente con el trascendido que intenta desactivar, y muchas veces es el desmentido el que termina perdiendo la pulseada.

De "streamer de cristal" a "me estás mandando a drogar"

La respuesta de De Brito fue una chicana que ya entró al folclore de la guerra streamingera: le sugirió "escuchar mejor" y lo llamó "streamer de cristal". Granados, fiel a su estilo, bajó la tensión con humor y cerró el intercambio con un "¿Vos me estás mandando a drogar, Ángel?" que desinfló la cosa al menos en la superficie. Ahí terminó, de manera pública, la discusión. Pero el ruido ya estaba hecho.

  • El rumor original: Granados habría vendido su parte en OLGA. Versión nunca confirmada.
  • La consulta privada: De Brito le preguntó a Granados, que negó la operación.
  • La salida al aire: De Brito sostuvo igual la hipótesis y agregó detalles (cifra importante, salida de la conducción diaria por cansancio).
  • La réplica de Granados: "El tipo pregunta en privado. Le contás que no y cuenta que sí".
  • El cierre con humor: "¿Vos me estás mandando a drogar, Ángel?".
  • Lo único firme: la negativa del protagonista. No hubo comunicado oficial ni contraparte empresaria que confirme la transferencia.
“El tipo pregunta en privado. Le contás que no y cuenta que sí.”Migue Granados, en su cuenta de X

Una pelea con antecedentes

El cruce no cayó de un día para el otro. Meses atrás, cuando Granados había esquivado una nota de un canal de televisión, De Brito ya lo había bautizado "llorón" y se había despachado con una de esas frases que quedan flotando: dijo que los streamers pertenecen a una generación más frágil y hasta lo comparó, para mal, con Nico Occhiato. La relación entre ambos arrastraba reproches viejos sobre un tema de fondo que divide aguas en el mundo del entretenimiento argentino: cómo conviven la televisión abierta y las plataformas digitales, quién le pisa el palito a quién, quién tiene más llegada real con la gente.

Lo que quedó flotando sobre OLGA

En medio del fuego cruzado, De Brito también mencionó que Verónica Lozano y Leo Montero habrían recibido propuestas para conducir una franja en OLGA, aunque ninguna prosperó. Es un dato más para alimentar el archivo, pero no confirma una transferencia de participación, ni desmiente nada: solo agranda el ruido. Lo concreto, hasta hoy, sigue siendo uno solo: Granados niega haber vendido y nadie presentó papel firmado, comunicado oficial ni testimonio dirimente. El resto es off the record, trascendidos y mucha tela para cortar en programas de streaming y magazines de la tarde.

A mí, si me preguntás en confianza, lo que más me interesa de todo esto no es la pelea entre dos conductores que claramente se conocen y se tienen cierta admiración disfrazada de ironía, sino la pregunta de fondo que sobrevuela todo: ¿dónde termina el trascendido legítimo, ese que cualquier periodista tiene derecho a barajar, y dónde empieza la difusión de información que ya fue desmentida por su protagonista? No es una cuestión legal, es casi una cuestión ética del oficio, y la respuesta cambia según a quién le preguntes. Granados marcó la contradicción con bastante precisión; De Brito se escudó en haber aclarado el carácter no verificado de la versión. Los dos tienen un punto. Los dos también defienden un negocio: el de que la gente siga mirando.

SP
Sofía ParedesCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo